jueves, 17 de febrero de 2011

... Nominee nº 1. Winter´s Bone!


Comenzamos con el repaso de las diez nominadas a mejor película. Y vamos a empezar con la que es la última alfabéticamente y que está en los cines desde el pasado viernes. Una película profundamente evocadora, de tensión continua y con muchísima más profundidad de lo que su sutileza nos permite ver en un primer acercamiento. Hablo de Winter´s bone.

Winter´s Bone cuenta la historia de Ree Dolly, una chica de diecisiete años que tiene que cuidar de su madre (incapacitada y en estado catatónico desde hace tiempo) y de sus dos hermanos pequeños mientras su padre cumple condena por dedicarse a la cocina del crack. Un día informan a Ree de que su padre no aparece y que, como había puesto de fianza su casa y sus tierras, si siguen sin noticias de él le quitarán todo a la familia. Esto hace que Ree deba abandonar su rutina y salir al mundo exterior, comenzando así su particular descenso a un inframundo del que nadie saldrá indemne.

Se ha hablado de Winter´s Bone como la revolución de dos géneros tan masculinos y cerrados como lo son el western y el cine negro, en particular, el de mafias y gangsters. Desde luego, la contribución de nuestra heroína, una niña de diecisiete años encarnada magistralmente por una entregada Jennifer Lawrence (desde que le vemos preguntar la lección a su hermana estamos con su causa), en temas tan peligrosos como el tratado en la película es crucial para el éxito de ésta, pues es desde luego una revisión muy novedosa de ambos géneros, novedad que además sirve para plantear sugestivos interrogantes sobre adónde va nuestro mundo,  pero creo que la película va más allá de la mera vuelta de tuerca de dos géneros cinematográficos. Creo que de lo que más se vale es de los instrumentos de un género mucho menos habitual, precisamente porque muy pronto dejaron de darse historias, ya en la misma literatura, cuyos temas principales fueran el honor, la sangre y lo que supone pertenecer a un linaje familiar. A mi modo de ver es Winter´s Bone una tragedia griega en pleno siglo XXI. Ya desde sus inicios, con esa preciosa, por lo melancólica y perturbadora, nana de Missouri, creemos oír a un coro introductorio que nos sitúa en la acción, nos habla del tiempo pasado en esas tierras desamparadas y enigmáticas que son los Ozarks americanos, y contrasta ese tiempo con la actualidad. La música de la película, canciones folk en su mayoría, contextualizan la trama de forma perfecta, integrándose a ella e incluso llegando a aportar detalles, dirigiéndose al espectador o a la protagonista, sin que el primero se percate o la segunda siquiera lo oiga, pero no deja de ser un diálogo, siendo el cantante el peculiar corifeo. Incluso ese final abierto que no desvelaré, aparece acompañado por las notas de un banjo.


Pero más allá de su musicalidad, realmente nos cuenta la historia lo que supone ser un Dolly, y eso es lo que la hace tan transgresora, única y especial, lo que la convierte en una obra de arte de hondo calado e incalculable valor. Porque no hablamos de lo que es ser un Dolly como lo que pudo ser en su momento ser un Corleone, sino en un punto mucho más espiritual por decirlo de alguna manera, afrontando el destino, sin poder escapar de él, algo que se aplica tanto a la protagonista como a su tío, un sobrecogedor John Hawkes,  taciturno, protector y peligroso, los tres adjetivos simultáneamente durante toda la película. La historia no es sino el afrontar cara a cara las raíces de uno, así como la lucha por lo más basico del ser humano, ya sea la familia, el hogar o la propia identidad.



Pero el afrontar las raíces tiene un gran compontente de peligro, y más en el caso de Ree, por eso en todo momento me refiero a ella como una heroína. Porque la historia nos mete de lleno, sin anestesias introductorias, en una región habitada por una sociedad hostil, con un código que el espectador desconoce y que va intuyendo, nunca se le es explícitamente desvelado. Unas tierras en la que los niños se ven obligados a hacer cosas de adultos mientras los adultos se esconden como niños por asuntos que deben permanecer ocultos. Cada casa esconde un secreto, cada personaje es temido por los de su alrededor a la vez que él mismo los teme. Un conjunto de hombres que parecen dirigir pero con mujeres que actúan en la sombra, resultando más decisivas que los primeros. Donde todos se deben algo. Y en este mundo entra Ree, una líder a su pesar que desde luego ha nacido para serlo, que nunca abandonará a los suyos a pesar de tener momentos de desesperanza, con un código de honor que pretende respetar (nunca pidas lo que te debe ser ofrecido, dice a sus hermanos), pero que en ningún momento le impedirá llevar a cabo su misión: encontrar a su padre vivo o muerto ( y enterrarle dignamente si sucediera lo segundo, dice como una moderna Antígona, cuya contacto con el inframundo en este caso será constante siempre que quiera volver al pasado), misión que le hará ir casa por casa, sorteando mil y un peligros, haciendo aliados y enemigos, y que tendrá en su clímax final, en su viaje por su propia laguna Estigia, una de las mejores escenas que nos ha regalado este 2010.


No quiero dejar de mencionar la labor de todo su increíble reparto, que es en gran parte (junto con la personal labor tras las cámaras de una estupenda Debra Granik, la solidez estructural de un prodigioso guión y la desolada a la par que épica fotografía) el responsable de esa constante sensación de amenaza y ambiente tenso y enrarecido. Con miradas que lo dicen todo sin decir nada infundiendo temor y desconfianza a la par que dudas y un deseo oculto por ayudar, todos los actores componen un Twin Peaks nevado y silencioso, violento y aterrador. A los prodigiosos Jennifer Lawrence y John Hawkes, cabría destacar otro nombre propio: Dale Dickey como la imponente Mehrab, peligro continuo de nuestra protagonista y fuente de muchos secretos.

Winter´s Bone ha logrado cuatro nominaciones a los Oscar: Mejor Película, Mejor Actriz, Mejor Actor Secundario y Mejor Guión Adaptado.  Todas ellas absolutamente merecidas, y la película correría mejor suerte si este año las favoritas no tuvieran tanta fuerza para los académicos. No obstante siempre le quedará su paso triunfal por los festivales de medio mundo y la seguridad ser una película que perdurará a lo largo del tiempo como la joya que es (algo que no harán otras nominadas). Mi consejo: id a verla y disfrutad sufriendo por la joven Ree Dolly.

martes, 15 de febrero de 2011

... And the Winners Were...


En una misma noche, la del pasado domingo, Pa Negre arrasaba en España, consiguiendo nueve Goyas, El Discurso del Rey triunfaba indicutiblemente en Reino Unido en la ceremonia de los Bafta y en los Estados Unidos Arcade Fire con su último e increíble trabajo se llevaban el Grammy al mejor álbum del año. Demasiado triste estoy para dedicar mucho más a la ceremonia británica, en la que pusieron en duda si la palabra chovinismo la inventaron los franceses, dándole todos los premios habidos y por haber a la película de su monarca tartamudo (todos no, pues la infinitamente superior La Red Social se encargó de arañar algún premio gordo, entre ellos el de mejor director). Parece que van bien las cosas para la película inglesa en su carrera hacia los Oscar, pero que no cante victoria antes de tiempo: los últimos años han sido años de cambio en las producciones ganadoras del gran premio del cine, ¿por qué éste tiene que ser un paso atrás?

Con la incógnita más importante en el aire, que no se resolverá hasta la noche más esperada del año (27 de febrero, aprovecho inciso para informar de que análisis sobre las películas nomindas se aproximan a este blog...), no queda otra que hacer boca con lo que nos depararon las "otras ceremonias". Veamos pues...

PREMIOS GOYA 2010

Sí, lo sé, tuvieron lugar en 2011, pero me resisto a ponerlo cuando el motivo de su celebración son las películas de 2010,son los Goya del cine de 2010, así que Goyas 2010. Tras esta impertinencia absolutamente necesaria y tras ríos de lluvia que asolaron Madrid las horas antes de que la noche del cine diera comienzo, multitud de enfadados internautas que seguuuuro habían visto las películas nominadas, gritaban mucho y cosas muy feas. Me parece muy bien que se expresen, sobre todo en contra de algo tan cenagoso como la Ley Sinde, pero creo que en este caso primó la falta de respeto y lo que a mi modo de ver es profanar algo tan sagrado como una celebración del cine. Porque como se dijo en varias ocasiones, pase lo que pase, nada igualará el poder de una gran pantalla a oscuras, emocionándonos junto a un grupo de desconocidos. Espero que a los manifestantes tanto grito y máscara de Guy Fawkes no les impidiera ver...

Preciosas Musas de Medem

...A las tres maravillosas chicas Medem que paseaban, o más bien, flotaban cual diosas griegas por la alfombra roja a pocos metros de ellos. Yarovenko, Anaya y Nimri deslumbraron, guapísimas en su paseo hacia el Teatro Real, si bien las dos primeras perdieron injusta, pero muy deportivamente, los dos "cabezones" a los que optaban. ¿No están preciosas? Nimri ni siquiera llegó a estar nominada (en la peli de Medem apenas sale, pero una mención por su trabajo en Todo lo que tú quieras o un premio especial por ser tan sexy, tener la voz más genial del mundo o haber hecho un álbum como El Último primate este año no hubiera estado mal...). Hablando de la injusta pero muy deportiva derrota de Yarovenko. ¿Saben durante este momento, tan precioso y lleno de ternura...


...qué cara estaba poniendo Carolina Bang, nominada por Balada Triste de Trompeta? No encuentro el momento exacto plasmado en fotografía, pero os aseguro que fue algo muy similar a esto:

Yo me cargo a esa niña!!!
                                                                                                                                                                    
Y con esa cara quedó para el resto de la ceremonia, igual le daba que hablara Álex de la Iglesia, concediéndole a Internet el don de la salvación del cine y con las analíticas miradas de la Sinde siempre encima, o Mario Camus, en un discurso que si bien ha sido criticado por lo extenso, a mí me pareció precioso y muy lúcido. Y si alguien como Mario Camus, que da mil vueltas en inquietudes artísticas, iniciativas y saber hacer en general a cualquier director patrio actual no puede extenderse, apaga y vámonos. 

De la gala me quedó claro que muchos de los presentes deberían aprender a dar discursos. En ese sentido la ceremonia fue de vergüenza ajena: discursos que empezaban con toses, con "bueno, pues aquí estamos"... Que estáis ganando un Goya, si vosotros no os lo tomáis en serio, ¿por qué nosotros tendríamos que hacerlo? No sé, pero aquí creo que el cachondeo y el hacer las cosas de cualquier manera priman sobre el estilo o la magia de celebrar lo maravilloso que es el cine y sus películas. Y eso que se notó (demasiado) que los organizadores se habían repasado varias veces la ceremonia de los Oscar presentada por Hugh Jackman (la mejor en mucho tiempo). Y de ese modo añadieron presentaciones colectivas en los premios de interpretación principal que a pesar del deja vu funcionaron muy bien (aunque las presentaciones quedaron salvo excepciones - Lola Dueñas a Javier Bardem- bastante chapuceras), e incluyeron un número musical que sí, las comparaciones son odiosas, pero palidecía mucho en comparación con el americano. Menos mal que estaba allí...

Impresionante Asier Etxeandía

...Un guapísimo Asier Etxeandía (¿cuándo aprovechará el cine a este actor como se merece?) que con su inagotable talento lo salvó en su mayor parte. Al final no dejó de tener su gracia. Por cierto, no sé si a vosotros os pasa, pero siempre que enfocan al público en los Goya me da la sensación de que nadie presta atención a la gala ni a los premiados. Y hablando de premiados, ése si fue uno de los puntos fuertes de la noche.

Villaronga y su troupe, triunfadores de la noche
Si la gala mereció la pena fue sobre todo gracias a un sabio reparto de premios, en el que la perturbadora pero a la vez llena de poesía y sensibilidad Pa Negre arrasó sin miramientos frente a sus poderosas rivales. Bien por Villaronga, autor independiente de grandes películas que por fin con esta maravilla es reivindicado como merecía. Y bien por su troupe, premiados en nada menos que cuatro categorías, reafirmando así la fuerza de ese brillante reparto coral. Pero si bien fue la gran triunfadora de la noche, no hay que quitar mérito a los tres premios de Enterrado ( guión, montaje y sonido), mereciendo más (sobre todo fotografía y música), pero que sirven para reconocer la valía de la producción de Rodrigo Cortés. Sentimientos encontrados me produce el premio a Karra Elejalde, merecidísimo en lo concerniente a su interpretación, pero si fuera académico y supiera que va a dar un discurso así, me lo pienso muy mucho. Por supuesto el premio a Bardem era incontestable, pero de todos modos la gran competencia (Juan Diego Botto, Carlos Areces y sobre todo Unax Ugalde) no pasó la criba de las nominaciones. Y enorme alegría me produjo el premio a David Pinillos como mejor director novel por la deliciosa Bon Appétit. No tanta gracia me hizo que Habitación en Roma (mejor película española del año para uqien esto escribe) se fuera de vacío, ni el político premio al documental de Maragall (ya sabemos cómo le gusta a nuestra Academia este tipo de cosas), cuando María y Yo era claramente superior. Y si a ello le añadimos la constante falta de respeto que supuso el tener que estar oyendo el móvil de Maragall mientras agradecían el premio...

Y antes de acabar, unos momentos de gratuita crueldad:

Momentazos en la Alfombra Roja


Lydia Bosch, con un color de piel de lo más natural, una cara que no es la suya y sobre todo, esa recreación de la Rusia bolchevique con dos gatos enredados a sus muñecas. Debo decir que todavía no estoy seguro del look de la Ayala, pero lo incluyo porque es uno de los modelos más comentables del domingo. El Chanel es muy bonito, y yo creo que el kilométrico tupé me gusta, no sé, cuando arriesgan con glamour cuentan con mi beneplácito. Pero como sé que a muchos de vosotros queridos lectores no os gustará, aquí la tienen. Y por último Lola Dueñas, que con su cara nos dice lo que ella y toda España piensa de su cinturón, pero no nos dice qué le ocurre a su brazo derecho, que parece como injertado... Desde luego no son las peores, pero es que si pongo las que considero peores serían unos vestidos tan sosos...

Y cruzamos el charco para adentrarnos en los misteriosos entresijos de los...

GRAMMY 2010

...Premios en los que el monumental disco de Arcade Fire consiguió hacerse con el preciado tocadiscos al mejor álbum del año. Pero los Grammy son  muy suyos, y una vez dados de lo que más se habla es del megaconcierto que se vive durante la larguísima entrega de premios (si no he leído mal creo que se dan ¡109!)


She was Born this Way
Pero un momento... ¿Quién va dentro de ese huevo?


En efecto, la sin igual y simplemente genial Lady GaGa hizo su aparición en la alfombra roja dentro de un huevo, que se abrió en el escenario cuando presentó para todo el público, su nueva canción, primer single de su inminente álbum deseado por todos: Born this Way, futura rompepistas del año, de ritmo enfermizo y letra que es desde ya un himno, con la que GaGa deslumbró de nuevo presentando una coreografía que debe mandar tendencia. La neoyorkina volvió a demostrar lo que es el espectáculo y la teatralidad al servicio de la música. Añadir que la artista absoluta se hizo con tres Grammys. Pero no se vayan todavía, aún hay más. Quien quiera ver qué otras actuaciones destacaron en la ceremonia que levante la mano.



Sus deseos son órdenes:

Por un lado tenemos a Cee Lo Green, artífice de la muy popular Fuck You, quien quedó impresionado de cómo Gwyneth Paltrow, decidida a convertirse en una de las mujeres más cool de este planeta, la versionaba en Glee bajo el más políticamente correcto (horrible costumbre que debe cambiar en Glee) nombre de Forget You, y decidió que en los Grammy cantaría esta nueva versión con ella... !Y con marionetas! (al fondo de la fotografía en la batería) Gwyneth y marionetas, ¿se puede ser más mono? Por si acaso Cee Lo apareció vestido de King Africa. El número es una monada, como la propia canción, su dulce diva, subida al piano con taconazos, y todo su séquito de trapo.


Eminem quería más premios
Por otro lado, la gala fue también la noche de Eminem, victorioso en múltiples categorías por su épico álbum de regreso Recovery que incluye el venerado éxito Love the Way You Lie con Rihanna, a quien, por el bien de todos, le debería estar permitido hacer playback en situaciones como esta. No obstante, el Dior que llevaba era precioso (muy fashion me está quedando esta entrada), y resulta emocionante ver a los dos compartir un directo de esta canción, a la que se intercala otra de Dr. Dre. Eminem por cierto, se comió el escenario. El ídolo de antaño ha vuelto, y esperemos que si es por trabajos como éste, sea para mucho tiempo.



Y llegamos a uno de mis momentos favoritos del espectáculo. Porque una de las protagonistas musicales de calidad de este año ha sido sin duda la fuerza de la naturaleza que es Janelle Monaé. Ella, sus prodigiosos y danzarines pies y sus enormemente expresivos ojazo. Vestida con su legendario esmoquin y ese fantástico tupé que ya debería patentar, la Monaé (a quien ruego encarecidamente se pongan a escuchar todos aquellos que no conozcan. Su disco es The Archandroid y pronto se hablará de él por estos lares...) comenzó haciendo los coros en una actuación conjunta con Bruno Mars y B.o.B, para después regalarnos una actuación en directo de su maravillosa Cold War en la que acabó literalmente por los aires.

Risas ante el momento final de la Aguilera
Y finalmente, en la gala tuvo lugar un sentido homenaje a la grandiosa Aretha Franklin. Para ello, Christina Aguilera, Jennifer Hudson y otra de mis chicas, mi amada Florence (sin su Machine) entre otras protagonizaron uno de los mejores momentos de la noche, cantando You Make Me Feel (Like a Natural Woman), en la que la Aguilera estuvo espectacular, visiblemente emocionada... Tanto, que tropezó y casi va a parar totalmente al suelo. Lástima que solo eso se recordará...

Y sí, en la gala cantó también ese horrible gato al que despellejan vivo llamado Katy Perry, pero lo más relevante de la actuación fue ver a Nicole Kidman cantando y bailando Teenage Dream, pero como no encuentro información fotográfica, no la incluyo. Y también estaba por ahí Justin Bieber, y cientos de Believers histéricas la liaron porque no ganó a Mejor Nuevo Artista(ganó Esperanza Spalding y las Believers ya la han emprendido con ella). Por aquí hubo un fan de Florence + The Machine (Machiner) histérico porque ella se quedó sin premio. Y Lady Antebellum ganó un par de premios, pero como nunca he entendido el éxito de ese grupo de blandos, que para mí no tienen rasmia, ni gancho, prefiero despedirme con una instantánea del momento final en el que el que sin duda es uno de los mejores trabajos del año, The Suburbs, consigue el premio  entregado a unos emocionados Arcade Fire que pusieron broche de oro a la ceremonia cantando como solo ellos saben hacer, la grandísima Ready to Start.



sábado, 12 de febrero de 2011

...Pijas vs. Macarras


Un duelo de proporciones épicas se está gestando entre los modelos juveniles españoles. A su izquierda dulces niñas bien con multitud de complejos e inseguridades que necesitan cariño. A su derecha, la jet set de los bajos fondos: chulos, putas, travestis, drogadictos, mafias... que no se andan chiquitas. Blog vs. Carne de Neón. La cartelera nunca volverá a ser la misma... Bueno, la verdad es que tal vez exagere un poco, pues ninguna de las dos juventudes está precisamente arrasando en taquilla. Desgraciadamente, pues son dos muy interesantes propuestas del nuevo cine español que están pasando desapercibidas, y que presentan dos mundos totalmente contrapuestos, pero que tal vez tengan más de un punto en común en sus tramas. Veamos en un principio esas diferencias:


Mientras unas son profundamente sensibles, y por mucho que lo intenten, ellas mismas confiesan que lloran viendo el final de El Internado...


 ...Otros se emocionan ante la idea de abrir un burdel para su madre, y por fin ser un buen hijo.


Algunas son un poco traviesillas y tienen inquietudes, así que para aprender los misterios de la reproducción, se ponen una película porno, lo que las asquea profundamente...


Otras también tienen inquietudes, y quieren ser buenas profesionales, así que aprenden técnicas amatorias viendo cómo se la gastan... los mejores amigos del hombre. Ya me entendéis.


Hay chicas que se miran al espejo y es que están horribles, los dientes no les caben en la boca, tienen granos, y "los ojos más feos del mundo", y eso les frustra y desespera...


...Sin embargo la Canija no se queja de que no le quede ni un diente, sus labores sin ellos le convierten en la envidia del local... A la Infantita (peluca azul, como el color de su sangre) le preocupa cierto órgano de más que le impide alcanzar el estrellato en la pornosfera... Así que a fin de cuentas, no deja de ser una joven preocupada por su físico.


En Blog, debut como cineasta de Elena Trapé, encontramos a chicas de colegio de nivel medio-alto, con la soledad y la sensación de incomprensión que tienen tiempo de desarrollar quienes se aburren con las clases del día a día y confían siempre en prepararse el exmen el día de antes. Chicas que no se sienten queridas ni entendidas, y que deciden encontrar consuelo y acogida en sus compañeras de clase, que están tan perdidas y aburridas como ellas, pero que como ellas, sienten que tienen tanto por dar, tantas cosas que quieren vivir y sentir. Así comenzarán a disfrutar de cada momento, a sentir que lo que las une es algo único... Y vaya si lo será. Elena Trapé nos presenta la historia de una sociedad secreta con un plan secreto a través de diálogos frescos, naturales y muy veraces gracias a los verdaderos descubrimientos de la película: sus jóvenes actrices, que tuvieron tiempo de desarrollar vínculos entre ellas durante los ensayos y que grabaron con sus webcams gran parte de sus confesiones y monólogos que aparecen en la película. Ellas son el motor de una historia que de no haber contado con ellas, hubiera quedado algo coja. Pero cada una es una chica de ahora, de las que hay mil, pero a la vez cada una es única, con una entidad definida y una personalidad clara. Cada una demuestra en sus frases ese punto que tienen las adolescentes que se toman a sí mismas demasiado en serio, pero que no dejan de ser enternecedoras en sus tonterías de la edad. El espectador disfruta enormemente viendo cómo las protagonistas hacen de cada detalle algo de una intensidad mítica, enternece ver que todo les parece decisivo y lo más importante. Es más, no solo somos espectadores objetivos, sino que a la que nos hemos despistado, formamos parte también de Makamat, la sociedad secreta montada por las chicas. Y asistimos a sus reuniones, nos vamos con ellas de viaje, vemos sus partidos, nos preocupamos si no aprueban los exámenes... Y todo nos resulta tan importante como a ellas, todo o nos provoca la emoción desbordante que a ellas, o nos parece el problema más horrible que jamás ha existido en el mundo, o la vida en genral hace que nos queramos morir de aburrimiento en nuestra cama. Somos ellas... pero sin saber su secreto. Y he ahí el problema fundamental de la película: cuando se descubre el pastel, nos quedamos con ganas de más, nos sabe a poco, e incluso nos parece poco original, tenemos la impresión de que se podrían haber esmerado algo más... Luego te enteras de que está inspirada en un caso real, y obviamente van a respetarlo. Pero hay algo que falla cuando sales del cine, y la ensoñación de instituto se desinfla un poco ante un final tan... insatisfactorio. Pero eso sí, mientras, hemos asistido a la revelación de una directora que aporta a la trama todas las vías de comunicación informática y las plasma en pantalla de forma eficaz, ágil, elegante y sin que en ningún momento resulte gratuito, siempre al servicio de la trama. Y al final, independientemente del efecto de la "sorpresa", siguen prevaleciendo esos planos finales en los que se refleja, con más fuerza que nunca, el poder que estas chicas conceden a la amistad, por encima de todo; y que, al fin y al cabo, parece que las pavas pijas han conseguido su objetivo. Y de paso van, y se meten al espectador en el bolsillo.


Ricky tiene problemas. Su madre va a salir de la cárcel (arrestada por ejercer la prostitución), y se ha propuesto darle la sorpresa de su vida abriendo un burdel con el nombre que su madre había soñado: "Hiroshima". Porque Ricky quiere hacer feliz a su madre y sentirse aceptado por ella, que lo abandonó antes de ser arrestada. Pero en la calle no pueden montarse negocios así como así: hay jerarquías. Y abrir un local como el Hiroshima meterá a nuestro héroe y a sus leales amigos en más de un problema, pero ellos lucharán lo que sea necesario, enarbolando la bandera del amor maternofilial. Un cuento de aventuras como otro cualquiera. Con esta película, Paco Cabezas ha sido ya definido como el Guy Ritchie español. Y no es para menos. Ritmo adrenalítico, una auténtica locura de trama (en el mejor de los sentidos) con diálogos desternillantes y muy elaborados, una película con muy poca vergüenza, que no pide disculpas por nada y es capaz de llegar muy lejos en sus objetivos, en este caso, en el sórdido retrato de los bajos fondos de una ciudad que por no tener, no tiene ni nombre. Y todo ello cuidando sus labores de dirección al momento, con una puesta en escena, que si bien recurre a trucos ya vistos anteriormente, no por ello resultan menos efectivos, y son usado con mucho estilo.  Y, de nuevo, como en la anterior película, nos encontramos con un reparto en estado de gracia (personalmente lo prefiero a las chicas de Blog). Pocas veces una película tan coral en nuestro país ha contado con interpretaciones tan magistrales por parte de todo el reparto. Ya sabíamos del talento inagotable de la genial Macarena Gómez, que merece muchas más oportunidades de las que tiene, y Ángela Molina ya ha demostrado en muchas ocasiones la gran actriz que es, si bien en esta película se supera, nunca ha estado tan divertida, ni ha compuesto un personaje con tanta maestría, sus ojos lo dicen todo, pero por si acaso, ella abre la boca y nos regala unas frases memorables. Pero en esta película se descubre a dos actores como Vicente Romero y Dámaso Conde que son auténticos robaescenas, a una Blanca Suárez a la que se le echa de menos durante mucho metraje (su personaje es el único que no está tan bien dibujado); y a un Mario Casas, que resulta idóneo para su papel, un perfecto protagonista con, además un punto de autoparodia. Se agradece encontrarnos con una película de ritmo tan frenético y tan entregada a la ación que en lo que se muestra verdaderamente devota es en la construcción de personajes. Ellos son lo que más le preocupa al director, las relaciones que se establecen entre ellos, y eso es lo que consigue que sigamos sus andadas con pasión, y que nos encontramos ante una película especial. El único pero de la peli lo encontramos, de nuevo, al final, en el que, tras un desarrollo sin pelos en la lengua, irreverente, sin concesiones a la galería, de nuevo parece hacerse necesario que en esta peli también hay buenos y malos, quienes son cada uno de ellos, y que lo que se está viendo es también dramático, serio, y hacia el final todo comienza a ser demasiado serio... Pero eso sí, la escena que cierra la peícula consigue ser tremendamente emotiva, y esos animales que son sus autores nos cautivan y nos recuerdan que a pesar del bache en el último tercio, nosotros somos suyos, como lo hemos sido durante todo un trayecto lleno de vicios, excesos y mucho neón.



Así que, pijas contra macarras, yo creo que en vuestro enfrentamiento os dejo en tablas (tal vez un poco inclinado a los macarras, sin que sirva de precedente). Y a vosotros os recomiendo que las veáis y saquéis vuestras conclusiones, si queréis formar parte de "Makamat" o de "Hiroshima". Dos películas sobre dos microcosmos fascinantes y enfrentados, ambas defendidas por actuaciones de excepción, dirigidas con mano maestra, pero que no pueden evitar perder algo de fuerza hacia el final. No obstante, muy buen cine español que no merece ser olvidado.

viernes, 11 de febrero de 2011

...2010 in Review. The Music (Part 2)


Y seguimos, tras un largo y doloroso paréntesis, con el repaso de lo que dio de sí el 2010 musicalmente. Y ahora sí, hablemos de artistas que presentaron sus trabajos el año que dejamos hace algo más de un mes. Y por no respetar la convención, comencemos con...

2010 en Resumen. La Música. Parte 2: Mejores Artistas Solistas Masculinos

Aquí los tenemos, estos son los once hombres del 2010 que me cautivaron el pasado año. Y como en la variedad está el gusto nos encontramos algún artista patrio, tenemos música electrónica, experimental, indie, pop del de toda la vida, rap de ese en el que creía que no creía... Once joyas para el recuerdo en un año fecundo en calidad musical, y en el que, si hay que buscar un denominador común al grupo de hombres, ése es el riesgo extremo y la emoción que desprenden unos trabajos honestos y totalmente imprevisibles incluso en los trabajos más insospechados. Tras largas luchas internas, aquí tenemos el top ten con una mención de honor. ¡Disfrútenlos y escúchenlos!

Mención de Honor: Brandon Flowers, Flamingo. Porque sin ser un disco perfecto, creo que Brandon Flowers ha aportado algo en su carrera en solitario. Se le ha tachado de ególatra por este trabajo suyo prescindiendo del resto de The Killers, pero a mí su Flamingo me ha convencido más que sus discos con la banda de marras. El resultado final aparece envuelto por una fina melancolía muy agradable, su voz me parece que suena mejor que nunca, dotando a cada letra de sensibilidad. Y lo que siempre es positivo en quienes se independizan de sus raíces, se ve defender al artista cada tema con energía y compromiso nunca vistos. De este modo, Flowers nos regala un álbum pop pasteloso pero muy muy disfrutable, elegante, con clase y un tono que puede recordarnos a The Killers, pero ¿acaso no es lógico? No quería dejar el repaso del año sin reivindicar una iniciativa no muy bien acogida en general, de un artista que aún tiene mucho que decir. Esperemos que le dejen. Recomiendo el ya bastante escuchado Only the Young, Jilted Lovers & Broken Hearts o Was it Something that I Said?, además de este Crossfire, videoclip con famosa, que es una chorradilla que me encanta:



 Nº 10: Neil Young, Le Noise. ¿Cómo se aguanta más de cuarenta años haciendo música? Una buena opción,desde luego, es sonar en cada disco con la pasión de quienes empiezan, sin dejar de sorprendernos con un talento que ha ido madurando año tras año. Y eso es lo que hace Neil Young con cada trabajo, nos soprende con su valor, con sus ganas de experimentar con sus guitarras. Atrás quedaron los tiempos de Unknow Legend, este disco no es para nostálgicos. Profundamente eléctrico, así es como ha vuelto Neil Young en las ocho preciosidades que componen este nuevo álbum turbulento, lleno de contradicciones, de armónicas disonancias... Pero sin dejar de ser nunca profundamente íntimo. Un disco desnudo, voz y guitarra, pero lleno a rebosar de momentos inolvidables. Y como yo soy de esos nostálgicos del Unknow Legend, no puedo evitar recomendar su paréntesis acústico entre tanta electricidad: Love & War es inmensamente hermosa.


Nº 9: Iván Ferreiro, Picnic Extraterrestre. Querido Iván: Nunca me va a gustar tu voz, de hecho, siempre me ha pasado que cuando te oigo siento que me caes mal. Son neurosis mías, pero tu voz me pone muy nervioso. Y por eso, aunque se supone que tenías que gustarme, nunca lo has hecho. Pero algo ha pasado en este Picnic Extrarrestre. Tal vez, chascarrillo incluido, me hayas abducido de alguna manera, porque el caso es que tu voz sigue haciendo que quiera asesinar a gatitos por las calles para calmar mi ansiedad, y tus letras siguen teniendo ese punto pretenciosillo que me mosquea, porque a veces no dejan de ser sonrojantes de tan obvias. Pero me ha encantado encontrarme con otra cara de tu mala leche, tu sentido del humor renovado, y cómo dejas entrever canción a canción tu lado más honesto y personal, de pronto te siento más sincero que nunca, me soprendo cantando tus canciones, me río con tus letras (clímax absoluto en Relamida), me conmueve el rumbo que toman tus melodías (Puro nervio)... Este picnic ha sido una cita verdaderamente agradable, marciana y tal vez por eso muy humana. Ya estoy deseando que vuelvas a llamar.



Nº 8: Caribou, Swim. Pero para extraterrestre, el viaje que nos propone Daniel Victor Snaith, hombre multidisciplinar que se encuentra tras Caribou. Mucho más oscuro que su anterior Andorra, este Swim es una zambullida profunda a un mundo psicodélico y evocador, un viaje a través de la electrónica más cuidada que en el momento más inesperado nos sorprende con una canción cuyo sentimiento y delicadeza nos dejan tocados y absolutamente conmovidos para el resto de tan peligroso viaje (en mi caso, Found Out). Peligroso porque para quien no le guste la electrónica, ni siquiera auténticas delicatessen como ésta, saldrá queriéndose taladrar la cabeza, o tal vez piense que la musica de Caribou lo ha hecho mejor que cualquier perforadora. Y peligroso también porque la comunión con el prodigioso caos que tan perfectamente a ordenado nuestro músico matemático preferido puede ser tal que la emoción desborde. En mi caso, soy suyo desde la perfección de ese Odessa inicial, que se ha convertido para mí en uno de los himnos del 2010.



Nº 7 Eminem, Recovery. En una publicación se hacían eco de la siguiente pregunta: ¿cómo debería sonar un disco Eminem en la era post-Eminem? Complicada parecía la respuesta por la falta de un álbum del rapero a la altura de las circunstancias (siendo éstas el grandioso The Eminem Show) pero ésta por fin ha llegado a base de mucho humor sobre su propia persona,  grandes dosis de autocrítica (impagables sus citas a su anterior disco, Relapse), y sobre todo, no renunciar ni a uno solo de sus excesos: toda la teatralidad y melodramatismos que son ya marca registrada del cantante (no en vano es lo más cercano en divismos a una versión masculina de Barbra Streisand, incluyendo a la propia Yentl) se dan en esta obra de épicas proporciones. Álbum inmensamente largo pero que se escucha en un suspiro, gracias a la pasión intacta del artista, a esas mezclas inspiradas (No Love y el sorprendente tema final en el que se atreve con You Don´t Own Me), y a colaboraciones legendarias (al inolvidable dueto con Rihanna cabría añadir la más dinámica aparición de Pink). Pero es en el propio Eminem en quien encontramos su estrella y genio tras cada canción. Los momentazos son incontables, por nombrar algunos, Space Bound, On Fire, Cinderella Man, o ese espectacular single que anunciaba su vuelta y que puede que sea su mejor canción hasta la fecha: Not Afraid. 

Nº 6. Jónsi, Go. Y aquí, a las puertas de los cinco grandes, nos encontramos con otro que está casi recién estrenado en navegar en solitario tras el éxito de su banda Sigur Ros. Pero a éste le han ido mejor las cosas que al señor Flowers. Go ha sido aclamado casi por unanimidad. Y no es para menos, Jónsi sigue superándose a sí mismo sea solo o en compañía, consiguiendo siempre lo impensable: regalarnos sonidos absolutamente nuevos. Y este Go sigue con tan maravillosa tradición por la que le estamos profundamente agradecidos. Un disco que rebosa creatividad e imaginación, ganas de arriesgar y un infinito amor por la música y expresar sus emociones con ella. De nuevo sonidos épicos, profundamente enérgicos, otros con profunda carga emocional. Nos sorprende con el uso de una instrumentación apoteósica  que hace las delicias de todos los que lo oímos, que nos quedamos sobrecogidos por el poder del islandés. Doble puntuación por su contribución a Cómo entrenar a tu dragón con una canción inolvidable y adrenalítica que capta el espíritu de la genial película. Bravo Jónsi, un disco redondo. 


Nº 5. Bunbury, Las Consecuencias. Un amigo, con quien primero oí este disco en su plenitud (lo oímos dos veces seguidas), dijo a mitad del álbum "¿pero quién  ha dejado esta vez a Bunbury?", no sin cierto cachondeo. Pero si ya estábamos acostumbrados a su aridez y dureza en sus letras, nunca nos lo habíamos encontrado con este grado de pesimismo, con este afán casi autodestructivo. A mí siempre me chirría cuando un artista dice que el que acaba de grabar es su álbum más personal. "¿Pero eso no lo dijiste ya del anterior?" . En este caso sin embargo creo que el trabajo de Bunbury es a alma descubierta, totalmente vulnerable, desnudo, complementado por esa inclinación absoluta por lo acústico, como ha dicho él mismo, es un disco de cámara, muy sencillo en la forma, de mensajes muy contundentes, devastadores, de profundo arrepentimiento y fatalismo ante lo ya irreversible, como bien reflejaba su primer single, esa preciosa versión del Frente a Frente. Y consigue que todos nos identifiquemos. Pone sobre la mesa sus propios errores, y los hace de todos nosotros, recordándonos lo mucho que le debemos al amor. Un disco de una preciosidad extrema, de tiempo muy lento, de letras demoledoras, de un tono solitario, misterioso, crepuscular, triste, pero como el mismo canta: ¿por qué siempre conviene alegrar a la gente?Probablemente el mejor disco del aragonés. Grande Bunbury.

Nº 4: Sufjan Stevens, All Delighted People & The Age of ADZ. Cuando uno solo de cualquiera de los dos discos que sacó al mercado el pasado 2010 le hubieran sido más que suficientes para figurar en cualquier lista del año, Sufjan Stevens nos regala dos auténticas obras maestras a cada cual más adictiva y arriesgada. Porque eso es lo que destaca en las dos nuevas entregas de Stevens, si bien podría haber seguido los terrenos ya transitados en sus anteriores trabajos, que le hubieran garantizado un éxito seguro, este artista absoluto es un inconformista nato e insaciable, y se lanza en picado en All Delighted People a su particular homenaje a "The Sound of Silence" de los Garfunkel, para luego realizar un mortal sin red en The Age of ADZ, en el que lleva a cabo su propia película ochentera de ciencia ficción. Un CD que es como un cómic, una auténtica aventura que requiere de cien mil escuchas y todavía no se descubre en su plenitud. Canciones que pasan de los veinte minutos y que no les sobra ni un segundo, auténticas marcianadas irresistible y llenas de corazón, que nos han conquistado en su grandiosidad y delicadeza paralelas. Escuchar sus nuevas obras es como ir desenterrando un tesoro. Bienvenido sea el nuevo Stevens y su ópera futurista.

Nº 3. LCD Soundsystem, This is happening. James Murphy se ha superado a sí mismo, y crea su obra maestra. Y van... No en vano digo que éste ha sido una maravilla de año para los melómanos. Un disco rebelde y elegante a partes iguales. Murphy no renuncia a su idiosincrasia y firmaba un disco con canciones que no querían ser singles, ni grandes éxitos, pero que no pudieron evitarlo, eran demasiado poderosas, y resultaron una de las sensaciones del año (aunque no se oyeran mucho en nuestro país). Tampoco quería ponerse sensible o emocionar, pero le salió el tiro por la culata con esa conmovedora All I Want o cuando suplicaba  I Can Change. Auténtico fenómeno que resulta brillante en su concepción y resultado, nueve canciones que no son sino un mosaico de estados de ánimo tan contradictorios y tan cautivadores como su propio artista. De pronto el dance nos muestra su lado más sensible como el más rompedor e iconoclasta. Eso sí, su ironía y gamberrismo siguen a la orden del día. ¿Canciones que rompen pistas y encogen el corazón? Pongan This is Happening. No sé creerán lo que sucede.

Nº 2: Mark Ronson, Record Collection. Ojito con éste, dos días más e igual lo encontramos presidiendo la lista. No me canso de escucharlo, este disco es la adicción personalizada. Puede que sea algo muy personal, pero a mí me tiene enamorado, su frescura, su arrojo, su eclecticismo y anarquía musical... Es como estar en una máquina del tiempo que no para quieta. Es sesentero, setentero, ochentero, noventero, futurista, retro... Pero todo con una coherencia y solidez incontestables. Y soy incapaz de elegir mi canción favorita sin nombrar a medio disco. Algunos igual lo consideran un poco trampa, porque no es solista en el término estricto de la palabra, pero no nos engañemos, el único responsable de este absoluto prodigio es el genio de Mark Ronson. Él ha traido a la Pippette Rose Elinor Dougal que realiza su mejor contribución musical a la fecha en tres canciones de un delicioso aire retro años sesenta tan cool, él convoca a Amanda Warner para demostrarnos su poderío en electrónica en la genialísima Bang Bang Bang, y sobre todo, él ha resucitado a Boy George, a la leyenda de los ochenta para Somebody to Love Me, una canción que dice tanto del astro que nos conmueve y nos lanza a bailar a partes iguales. Él ha creado el disco más completo, un ejemplo de lo que hace la unión de los artistas acertados con la musica perfecta. Es un disco para mil generaciones que derrocha pasión y ritmo endiablados. Olviden al mediocre del Guetta, Ronson ha llegado, larga vida al rey.

Nº 1 Kanye West, My Beautiful Dark Twisted Fantasy. No podía ser de otra manera. El año le pertence. 2010 es de Kanye, él tiene el "Power". Lo tiene desde que oímos a Nicki Minaj recitar a Roal Dahl hasta que hace suyos a Bon Iver acompañados por una inspirada Alicia Keys. Cómo abarcar en unas líneas un disco inabarcable. Kanye, tras alguna que otra actuación de mal gusto en el pasado reciente (aunque nunca veré reivindicar Single Ladies sea del modo que sea como de mal gusto), se imponía a sí mismo un disco con las miras muy altas, cuyas pretensiones podrían haberle proporcionado un fracaso absoluto. Pero quien no arriesga no gana y he aquí la maravilla absoluta del año pasado: una celebración, una elegía, una ópera, un desengaño, un himno, una discusión, una amenza, una declaración de intenciones... Cada canción se vuelve icono, cada single resultaba mejor que el anterior hasta fraguar un disco perfecto. Para siempre persistirá esa reunión de innumerables y heterogéneos artistas ( Fergie, Rihanna, Elton John...) para cantar cómo es el mundo sin Michael Jackson en All of the Lights; así como esas palmas que respaldan a nuestro héroe mientras gritan "Power!" en la canción del mismo nombre ( I was the obamanation of Obama´s nation). Y por supuesto, una de las canciones que mejor describen e ilustran un desengaño amoroso: la inconmensurable Runaway, que da nombre también al portentoso y poético audiovisual de media hora que acompaña al CD y que recoge fragmentos de las cancones que lo acompañan Me dejo grandes momentos para vuestro descubrimiento, si aún no lo habéis escuchado. Es un disco que resume el ahora, que rebosa vida y buena, buenísima música.

Estas son mis elecciones. ¿Cuáles son las vuestras? ¿a qué hombres cantantes habéis escuchado durante el pasado año? ¿qué descubristeis? ¿qué pensáis de estos discos?

Próximamente... Las DAMAS.

viernes, 28 de enero de 2011

... Lisbeth Salander!


Me suena esta chica...
Pues sí mis queridos lectores, Rooney Mara, a quien a todos los que adoramos La Red Social conocemos como Erica Albright, la chica deseada de Mark Zuckerberg y que comparte con él la conversación inicial de la película, absolutamente perfecta  en su ritmo, ingenio, actuación y planificación; ella es ni más ni menos que la Lisbeth Salander hollywoodiense. Y para ello, la joven y prometedora actriz se ha sometido al cambio de look que presenta la foto de arriba. O esta de abajo...


...Que es increíblemente genial. Las fotos son ya de hace tiempo, e igual las habíais visto ya, pero como me siguen impresionando cada vez que las veo, me he dicho que bien merecían una entrada. Esta foto de los tatuajes es mi favorita de todo el reportaje, se le ve un cuerpo precioso y su actitud solo puede ser de Lisbeth Salander. Con un par de fotos, la creación estética del personaje me parece ya cercana a lo icónico. Y la señorita Mara está demostrando una gran versatilidad de registros... Vale, tal vez sea exagerado decir eso cuando aún ni siquiera se ha acabado de editar esta película, pero me cautivó en los pocos minutos que tenía en La Red Social, y estas fotos me seducen mucho (y Rooney Mara también). Lo cual hace que sea muy optimista para la nueva película de Fincher. ¿No os encanta cuando se produce el flechazo autor-actor y deciden ampliar su colaboración en más películas? A mí me gusta mucho que Fincher siga fijándose en esta chica.

                          

Con respecto a la película americana  de Los Hombres que no Amaban a las Mujeres, es posible que algunos de vosotros penséis con fastidio y escepticismo que "cómo no, por supuesto Hollywood tenía que hacer su versión del mega éxito". Espero que no seáis mucho los que lo penséis. Porque no sé qué opinión os merecen las películas suecas de la saga, yo he intentado ver la primera varias veces, y algún día lo conseguiré. Pero la pereza que me da es tan grande... Porque todo transmite copia, traslación (porque desde luego adaptación no es lo que parece) literal, condensada, fría y sin alma de la novela. Transmite todo menos inquietud artística,  ni intención de que el director capte el espíritu de la saga de Larson para hacerla suya y mostrarnos su visión... ¿Y de verdad esta clase de películas queréis, fans de la trilogía? ¿necesitáis ver tal cual lo que ya habéis leído para salir del cine, decir "está muy bien, prefiero el libro, pero está bien", y olvidaros de ella diez minutos más tarde? Que es lo que sucede con, por ejemplo, las películas de Harry Potter, que agradan a los puristas, que solo quieren el respeto más dócil e impersonal para las películas, ¿pero algún pottermaníaco sale prefiriendo las pelis a los libros del niño mago? ¿alguien que no haya leído los libros se siente atraído por Harry y compañía? ¿de verdad estas películas tienen valor sin depender de los libros?


Grandiosas Adaptaciones

A mi modo de ver, el problema está en la palabra anterior, adaptación. Para que una buena adaptación de una novela triunfe sin paliativos en el cine, el secreto no está en copiar sino en crear a partir de lo que existe, modificando si hace falta el original, pero siempre quedará el espíritu del mismo. Y así la obra perdura, y así apetece ver la película otra vez, y otra vez más. Y así nos encontramos con obras que gustan más o menos, pero lo que nadie les echa en cara es su falta de personalidad, el no quedarse en la palabra escrita. Son obras que complementan al original, le añaden más aristas, e incluso superan a la novela. Así Lo que el viento se llevó  le quitó una hija a Escarlata para no entorpecer la acción, y  le añadió épica e incidió en el melodrama. Danzad, Danzad, Malditos puso patas arriba la cronología de la historia y la decisión es muy moderna y efectiva, así como a pesar de las diferencias y todo su sadismo no olvidó en ningún momento la reflexión existencialista de la novela original, a la que superó con creces. Pasaje a la India consiguió plasmar de una forma sutil y tan elegante todas las ambigüedades y represiones sexuales de la protagonista que el resultado es estremecedor. El Almuerzo Desnudo, de la que todos pensaban que aclararía dudas de su críptico referente encontró en Cronenberg a la pareja ideal de Burroughs, y toda la película no hizo sino acentuar el misterio conspiranoico del original.  There Will Be Blood se inspira libremente en la novela de Upton Sinclair, pues Paul Thomas Anderson prefiere presentarnos al infernal creador del sueño americano y la historia de su peculiar país, acompañado de un ambiente tenebroso y perturbador gracias también a la labor de Johnny Greenwood en la banda sonora. El Club de la Lucha añade más orcuridad y destrucción y un espíritu más nihilista y apocalíptico si cabe que el que ya de por sí tiene la prosa de Chuck Palahniuk.

Fincher + Muerte = Combinación Ganadora

Y es ésta última la que nos remite al genio creador de quien hablamos en esta entrada: David Fincher, señor que tendrá tarde o temprano una entrada como se merece en este blog. Porque sí, Hollywood se aprovecha de todo lo que huele a éxito y demuestra una y otra vez que sus ideas están en peligro de extinción aunque la gente vaya en masa a ver remakes y secuelas... Pero es que quien se encarga de la versión de la primera parte de Millenium es la obsesiva y perfeccionista mente detrás de Seven y Zodiac. Un hombre que hasta su película más romántica, El curioso caso de Benjamin Button, no deja de ser una epopeya sobre la muerte. Es en definitiva el director al que hay que llamar si se quiere hablar de la psicología criminal, el que convierte una investigación criminal en una reflexión sobre lo que nos atrae y fascina de la muerte. Y Fincher ya ha manifestado que no es su intención hacer una saga, que va a modificar el final, es decir, que va a hacer suya la novela. Y para mí es motivo de la mayor de las alegrías, primero porque considero que una novela como Los Hombres que no Amaban a las Mujeres merece a alguien como Fincher, (a quien le confiaría mi vida), detrás de las cámaras; y segundo porque creo que la saga decae novela a novela, siendo la primera estupenda, así que me encanta que solo vaya a hacer una película, una obra cerrada y que además es una vuelta a sus historias oscuras. Ahora solo queda esperar con ansias el resultado, que llegará este mismo año. Por cierto, si alguien no lo sabe, Mikael Blomkvist será el mismísimo Daniel Craig. Aún no hay fotos, pero seguiremos informando...