martes, 15 de febrero de 2011

... And the Winners Were...


En una misma noche, la del pasado domingo, Pa Negre arrasaba en España, consiguiendo nueve Goyas, El Discurso del Rey triunfaba indicutiblemente en Reino Unido en la ceremonia de los Bafta y en los Estados Unidos Arcade Fire con su último e increíble trabajo se llevaban el Grammy al mejor álbum del año. Demasiado triste estoy para dedicar mucho más a la ceremonia británica, en la que pusieron en duda si la palabra chovinismo la inventaron los franceses, dándole todos los premios habidos y por haber a la película de su monarca tartamudo (todos no, pues la infinitamente superior La Red Social se encargó de arañar algún premio gordo, entre ellos el de mejor director). Parece que van bien las cosas para la película inglesa en su carrera hacia los Oscar, pero que no cante victoria antes de tiempo: los últimos años han sido años de cambio en las producciones ganadoras del gran premio del cine, ¿por qué éste tiene que ser un paso atrás?

Con la incógnita más importante en el aire, que no se resolverá hasta la noche más esperada del año (27 de febrero, aprovecho inciso para informar de que análisis sobre las películas nomindas se aproximan a este blog...), no queda otra que hacer boca con lo que nos depararon las "otras ceremonias". Veamos pues...

PREMIOS GOYA 2010

Sí, lo sé, tuvieron lugar en 2011, pero me resisto a ponerlo cuando el motivo de su celebración son las películas de 2010,son los Goya del cine de 2010, así que Goyas 2010. Tras esta impertinencia absolutamente necesaria y tras ríos de lluvia que asolaron Madrid las horas antes de que la noche del cine diera comienzo, multitud de enfadados internautas que seguuuuro habían visto las películas nominadas, gritaban mucho y cosas muy feas. Me parece muy bien que se expresen, sobre todo en contra de algo tan cenagoso como la Ley Sinde, pero creo que en este caso primó la falta de respeto y lo que a mi modo de ver es profanar algo tan sagrado como una celebración del cine. Porque como se dijo en varias ocasiones, pase lo que pase, nada igualará el poder de una gran pantalla a oscuras, emocionándonos junto a un grupo de desconocidos. Espero que a los manifestantes tanto grito y máscara de Guy Fawkes no les impidiera ver...

Preciosas Musas de Medem

...A las tres maravillosas chicas Medem que paseaban, o más bien, flotaban cual diosas griegas por la alfombra roja a pocos metros de ellos. Yarovenko, Anaya y Nimri deslumbraron, guapísimas en su paseo hacia el Teatro Real, si bien las dos primeras perdieron injusta, pero muy deportivamente, los dos "cabezones" a los que optaban. ¿No están preciosas? Nimri ni siquiera llegó a estar nominada (en la peli de Medem apenas sale, pero una mención por su trabajo en Todo lo que tú quieras o un premio especial por ser tan sexy, tener la voz más genial del mundo o haber hecho un álbum como El Último primate este año no hubiera estado mal...). Hablando de la injusta pero muy deportiva derrota de Yarovenko. ¿Saben durante este momento, tan precioso y lleno de ternura...


...qué cara estaba poniendo Carolina Bang, nominada por Balada Triste de Trompeta? No encuentro el momento exacto plasmado en fotografía, pero os aseguro que fue algo muy similar a esto:

Yo me cargo a esa niña!!!
                                                                                                                                                                    
Y con esa cara quedó para el resto de la ceremonia, igual le daba que hablara Álex de la Iglesia, concediéndole a Internet el don de la salvación del cine y con las analíticas miradas de la Sinde siempre encima, o Mario Camus, en un discurso que si bien ha sido criticado por lo extenso, a mí me pareció precioso y muy lúcido. Y si alguien como Mario Camus, que da mil vueltas en inquietudes artísticas, iniciativas y saber hacer en general a cualquier director patrio actual no puede extenderse, apaga y vámonos. 

De la gala me quedó claro que muchos de los presentes deberían aprender a dar discursos. En ese sentido la ceremonia fue de vergüenza ajena: discursos que empezaban con toses, con "bueno, pues aquí estamos"... Que estáis ganando un Goya, si vosotros no os lo tomáis en serio, ¿por qué nosotros tendríamos que hacerlo? No sé, pero aquí creo que el cachondeo y el hacer las cosas de cualquier manera priman sobre el estilo o la magia de celebrar lo maravilloso que es el cine y sus películas. Y eso que se notó (demasiado) que los organizadores se habían repasado varias veces la ceremonia de los Oscar presentada por Hugh Jackman (la mejor en mucho tiempo). Y de ese modo añadieron presentaciones colectivas en los premios de interpretación principal que a pesar del deja vu funcionaron muy bien (aunque las presentaciones quedaron salvo excepciones - Lola Dueñas a Javier Bardem- bastante chapuceras), e incluyeron un número musical que sí, las comparaciones son odiosas, pero palidecía mucho en comparación con el americano. Menos mal que estaba allí...

Impresionante Asier Etxeandía

...Un guapísimo Asier Etxeandía (¿cuándo aprovechará el cine a este actor como se merece?) que con su inagotable talento lo salvó en su mayor parte. Al final no dejó de tener su gracia. Por cierto, no sé si a vosotros os pasa, pero siempre que enfocan al público en los Goya me da la sensación de que nadie presta atención a la gala ni a los premiados. Y hablando de premiados, ése si fue uno de los puntos fuertes de la noche.

Villaronga y su troupe, triunfadores de la noche
Si la gala mereció la pena fue sobre todo gracias a un sabio reparto de premios, en el que la perturbadora pero a la vez llena de poesía y sensibilidad Pa Negre arrasó sin miramientos frente a sus poderosas rivales. Bien por Villaronga, autor independiente de grandes películas que por fin con esta maravilla es reivindicado como merecía. Y bien por su troupe, premiados en nada menos que cuatro categorías, reafirmando así la fuerza de ese brillante reparto coral. Pero si bien fue la gran triunfadora de la noche, no hay que quitar mérito a los tres premios de Enterrado ( guión, montaje y sonido), mereciendo más (sobre todo fotografía y música), pero que sirven para reconocer la valía de la producción de Rodrigo Cortés. Sentimientos encontrados me produce el premio a Karra Elejalde, merecidísimo en lo concerniente a su interpretación, pero si fuera académico y supiera que va a dar un discurso así, me lo pienso muy mucho. Por supuesto el premio a Bardem era incontestable, pero de todos modos la gran competencia (Juan Diego Botto, Carlos Areces y sobre todo Unax Ugalde) no pasó la criba de las nominaciones. Y enorme alegría me produjo el premio a David Pinillos como mejor director novel por la deliciosa Bon Appétit. No tanta gracia me hizo que Habitación en Roma (mejor película española del año para uqien esto escribe) se fuera de vacío, ni el político premio al documental de Maragall (ya sabemos cómo le gusta a nuestra Academia este tipo de cosas), cuando María y Yo era claramente superior. Y si a ello le añadimos la constante falta de respeto que supuso el tener que estar oyendo el móvil de Maragall mientras agradecían el premio...

Y antes de acabar, unos momentos de gratuita crueldad:

Momentazos en la Alfombra Roja


Lydia Bosch, con un color de piel de lo más natural, una cara que no es la suya y sobre todo, esa recreación de la Rusia bolchevique con dos gatos enredados a sus muñecas. Debo decir que todavía no estoy seguro del look de la Ayala, pero lo incluyo porque es uno de los modelos más comentables del domingo. El Chanel es muy bonito, y yo creo que el kilométrico tupé me gusta, no sé, cuando arriesgan con glamour cuentan con mi beneplácito. Pero como sé que a muchos de vosotros queridos lectores no os gustará, aquí la tienen. Y por último Lola Dueñas, que con su cara nos dice lo que ella y toda España piensa de su cinturón, pero no nos dice qué le ocurre a su brazo derecho, que parece como injertado... Desde luego no son las peores, pero es que si pongo las que considero peores serían unos vestidos tan sosos...

Y cruzamos el charco para adentrarnos en los misteriosos entresijos de los...

GRAMMY 2010

...Premios en los que el monumental disco de Arcade Fire consiguió hacerse con el preciado tocadiscos al mejor álbum del año. Pero los Grammy son  muy suyos, y una vez dados de lo que más se habla es del megaconcierto que se vive durante la larguísima entrega de premios (si no he leído mal creo que se dan ¡109!)


She was Born this Way
Pero un momento... ¿Quién va dentro de ese huevo?


En efecto, la sin igual y simplemente genial Lady GaGa hizo su aparición en la alfombra roja dentro de un huevo, que se abrió en el escenario cuando presentó para todo el público, su nueva canción, primer single de su inminente álbum deseado por todos: Born this Way, futura rompepistas del año, de ritmo enfermizo y letra que es desde ya un himno, con la que GaGa deslumbró de nuevo presentando una coreografía que debe mandar tendencia. La neoyorkina volvió a demostrar lo que es el espectáculo y la teatralidad al servicio de la música. Añadir que la artista absoluta se hizo con tres Grammys. Pero no se vayan todavía, aún hay más. Quien quiera ver qué otras actuaciones destacaron en la ceremonia que levante la mano.



Sus deseos son órdenes:

Por un lado tenemos a Cee Lo Green, artífice de la muy popular Fuck You, quien quedó impresionado de cómo Gwyneth Paltrow, decidida a convertirse en una de las mujeres más cool de este planeta, la versionaba en Glee bajo el más políticamente correcto (horrible costumbre que debe cambiar en Glee) nombre de Forget You, y decidió que en los Grammy cantaría esta nueva versión con ella... !Y con marionetas! (al fondo de la fotografía en la batería) Gwyneth y marionetas, ¿se puede ser más mono? Por si acaso Cee Lo apareció vestido de King Africa. El número es una monada, como la propia canción, su dulce diva, subida al piano con taconazos, y todo su séquito de trapo.


Eminem quería más premios
Por otro lado, la gala fue también la noche de Eminem, victorioso en múltiples categorías por su épico álbum de regreso Recovery que incluye el venerado éxito Love the Way You Lie con Rihanna, a quien, por el bien de todos, le debería estar permitido hacer playback en situaciones como esta. No obstante, el Dior que llevaba era precioso (muy fashion me está quedando esta entrada), y resulta emocionante ver a los dos compartir un directo de esta canción, a la que se intercala otra de Dr. Dre. Eminem por cierto, se comió el escenario. El ídolo de antaño ha vuelto, y esperemos que si es por trabajos como éste, sea para mucho tiempo.



Y llegamos a uno de mis momentos favoritos del espectáculo. Porque una de las protagonistas musicales de calidad de este año ha sido sin duda la fuerza de la naturaleza que es Janelle Monaé. Ella, sus prodigiosos y danzarines pies y sus enormemente expresivos ojazo. Vestida con su legendario esmoquin y ese fantástico tupé que ya debería patentar, la Monaé (a quien ruego encarecidamente se pongan a escuchar todos aquellos que no conozcan. Su disco es The Archandroid y pronto se hablará de él por estos lares...) comenzó haciendo los coros en una actuación conjunta con Bruno Mars y B.o.B, para después regalarnos una actuación en directo de su maravillosa Cold War en la que acabó literalmente por los aires.

Risas ante el momento final de la Aguilera
Y finalmente, en la gala tuvo lugar un sentido homenaje a la grandiosa Aretha Franklin. Para ello, Christina Aguilera, Jennifer Hudson y otra de mis chicas, mi amada Florence (sin su Machine) entre otras protagonizaron uno de los mejores momentos de la noche, cantando You Make Me Feel (Like a Natural Woman), en la que la Aguilera estuvo espectacular, visiblemente emocionada... Tanto, que tropezó y casi va a parar totalmente al suelo. Lástima que solo eso se recordará...

Y sí, en la gala cantó también ese horrible gato al que despellejan vivo llamado Katy Perry, pero lo más relevante de la actuación fue ver a Nicole Kidman cantando y bailando Teenage Dream, pero como no encuentro información fotográfica, no la incluyo. Y también estaba por ahí Justin Bieber, y cientos de Believers histéricas la liaron porque no ganó a Mejor Nuevo Artista(ganó Esperanza Spalding y las Believers ya la han emprendido con ella). Por aquí hubo un fan de Florence + The Machine (Machiner) histérico porque ella se quedó sin premio. Y Lady Antebellum ganó un par de premios, pero como nunca he entendido el éxito de ese grupo de blandos, que para mí no tienen rasmia, ni gancho, prefiero despedirme con una instantánea del momento final en el que el que sin duda es uno de los mejores trabajos del año, The Suburbs, consigue el premio  entregado a unos emocionados Arcade Fire que pusieron broche de oro a la ceremonia cantando como solo ellos saben hacer, la grandísima Ready to Start.



sábado, 12 de febrero de 2011

...Pijas vs. Macarras


Un duelo de proporciones épicas se está gestando entre los modelos juveniles españoles. A su izquierda dulces niñas bien con multitud de complejos e inseguridades que necesitan cariño. A su derecha, la jet set de los bajos fondos: chulos, putas, travestis, drogadictos, mafias... que no se andan chiquitas. Blog vs. Carne de Neón. La cartelera nunca volverá a ser la misma... Bueno, la verdad es que tal vez exagere un poco, pues ninguna de las dos juventudes está precisamente arrasando en taquilla. Desgraciadamente, pues son dos muy interesantes propuestas del nuevo cine español que están pasando desapercibidas, y que presentan dos mundos totalmente contrapuestos, pero que tal vez tengan más de un punto en común en sus tramas. Veamos en un principio esas diferencias:


Mientras unas son profundamente sensibles, y por mucho que lo intenten, ellas mismas confiesan que lloran viendo el final de El Internado...


 ...Otros se emocionan ante la idea de abrir un burdel para su madre, y por fin ser un buen hijo.


Algunas son un poco traviesillas y tienen inquietudes, así que para aprender los misterios de la reproducción, se ponen una película porno, lo que las asquea profundamente...


Otras también tienen inquietudes, y quieren ser buenas profesionales, así que aprenden técnicas amatorias viendo cómo se la gastan... los mejores amigos del hombre. Ya me entendéis.


Hay chicas que se miran al espejo y es que están horribles, los dientes no les caben en la boca, tienen granos, y "los ojos más feos del mundo", y eso les frustra y desespera...


...Sin embargo la Canija no se queja de que no le quede ni un diente, sus labores sin ellos le convierten en la envidia del local... A la Infantita (peluca azul, como el color de su sangre) le preocupa cierto órgano de más que le impide alcanzar el estrellato en la pornosfera... Así que a fin de cuentas, no deja de ser una joven preocupada por su físico.


En Blog, debut como cineasta de Elena Trapé, encontramos a chicas de colegio de nivel medio-alto, con la soledad y la sensación de incomprensión que tienen tiempo de desarrollar quienes se aburren con las clases del día a día y confían siempre en prepararse el exmen el día de antes. Chicas que no se sienten queridas ni entendidas, y que deciden encontrar consuelo y acogida en sus compañeras de clase, que están tan perdidas y aburridas como ellas, pero que como ellas, sienten que tienen tanto por dar, tantas cosas que quieren vivir y sentir. Así comenzarán a disfrutar de cada momento, a sentir que lo que las une es algo único... Y vaya si lo será. Elena Trapé nos presenta la historia de una sociedad secreta con un plan secreto a través de diálogos frescos, naturales y muy veraces gracias a los verdaderos descubrimientos de la película: sus jóvenes actrices, que tuvieron tiempo de desarrollar vínculos entre ellas durante los ensayos y que grabaron con sus webcams gran parte de sus confesiones y monólogos que aparecen en la película. Ellas son el motor de una historia que de no haber contado con ellas, hubiera quedado algo coja. Pero cada una es una chica de ahora, de las que hay mil, pero a la vez cada una es única, con una entidad definida y una personalidad clara. Cada una demuestra en sus frases ese punto que tienen las adolescentes que se toman a sí mismas demasiado en serio, pero que no dejan de ser enternecedoras en sus tonterías de la edad. El espectador disfruta enormemente viendo cómo las protagonistas hacen de cada detalle algo de una intensidad mítica, enternece ver que todo les parece decisivo y lo más importante. Es más, no solo somos espectadores objetivos, sino que a la que nos hemos despistado, formamos parte también de Makamat, la sociedad secreta montada por las chicas. Y asistimos a sus reuniones, nos vamos con ellas de viaje, vemos sus partidos, nos preocupamos si no aprueban los exámenes... Y todo nos resulta tan importante como a ellas, todo o nos provoca la emoción desbordante que a ellas, o nos parece el problema más horrible que jamás ha existido en el mundo, o la vida en genral hace que nos queramos morir de aburrimiento en nuestra cama. Somos ellas... pero sin saber su secreto. Y he ahí el problema fundamental de la película: cuando se descubre el pastel, nos quedamos con ganas de más, nos sabe a poco, e incluso nos parece poco original, tenemos la impresión de que se podrían haber esmerado algo más... Luego te enteras de que está inspirada en un caso real, y obviamente van a respetarlo. Pero hay algo que falla cuando sales del cine, y la ensoñación de instituto se desinfla un poco ante un final tan... insatisfactorio. Pero eso sí, mientras, hemos asistido a la revelación de una directora que aporta a la trama todas las vías de comunicación informática y las plasma en pantalla de forma eficaz, ágil, elegante y sin que en ningún momento resulte gratuito, siempre al servicio de la trama. Y al final, independientemente del efecto de la "sorpresa", siguen prevaleciendo esos planos finales en los que se refleja, con más fuerza que nunca, el poder que estas chicas conceden a la amistad, por encima de todo; y que, al fin y al cabo, parece que las pavas pijas han conseguido su objetivo. Y de paso van, y se meten al espectador en el bolsillo.


Ricky tiene problemas. Su madre va a salir de la cárcel (arrestada por ejercer la prostitución), y se ha propuesto darle la sorpresa de su vida abriendo un burdel con el nombre que su madre había soñado: "Hiroshima". Porque Ricky quiere hacer feliz a su madre y sentirse aceptado por ella, que lo abandonó antes de ser arrestada. Pero en la calle no pueden montarse negocios así como así: hay jerarquías. Y abrir un local como el Hiroshima meterá a nuestro héroe y a sus leales amigos en más de un problema, pero ellos lucharán lo que sea necesario, enarbolando la bandera del amor maternofilial. Un cuento de aventuras como otro cualquiera. Con esta película, Paco Cabezas ha sido ya definido como el Guy Ritchie español. Y no es para menos. Ritmo adrenalítico, una auténtica locura de trama (en el mejor de los sentidos) con diálogos desternillantes y muy elaborados, una película con muy poca vergüenza, que no pide disculpas por nada y es capaz de llegar muy lejos en sus objetivos, en este caso, en el sórdido retrato de los bajos fondos de una ciudad que por no tener, no tiene ni nombre. Y todo ello cuidando sus labores de dirección al momento, con una puesta en escena, que si bien recurre a trucos ya vistos anteriormente, no por ello resultan menos efectivos, y son usado con mucho estilo.  Y, de nuevo, como en la anterior película, nos encontramos con un reparto en estado de gracia (personalmente lo prefiero a las chicas de Blog). Pocas veces una película tan coral en nuestro país ha contado con interpretaciones tan magistrales por parte de todo el reparto. Ya sabíamos del talento inagotable de la genial Macarena Gómez, que merece muchas más oportunidades de las que tiene, y Ángela Molina ya ha demostrado en muchas ocasiones la gran actriz que es, si bien en esta película se supera, nunca ha estado tan divertida, ni ha compuesto un personaje con tanta maestría, sus ojos lo dicen todo, pero por si acaso, ella abre la boca y nos regala unas frases memorables. Pero en esta película se descubre a dos actores como Vicente Romero y Dámaso Conde que son auténticos robaescenas, a una Blanca Suárez a la que se le echa de menos durante mucho metraje (su personaje es el único que no está tan bien dibujado); y a un Mario Casas, que resulta idóneo para su papel, un perfecto protagonista con, además un punto de autoparodia. Se agradece encontrarnos con una película de ritmo tan frenético y tan entregada a la ación que en lo que se muestra verdaderamente devota es en la construcción de personajes. Ellos son lo que más le preocupa al director, las relaciones que se establecen entre ellos, y eso es lo que consigue que sigamos sus andadas con pasión, y que nos encontramos ante una película especial. El único pero de la peli lo encontramos, de nuevo, al final, en el que, tras un desarrollo sin pelos en la lengua, irreverente, sin concesiones a la galería, de nuevo parece hacerse necesario que en esta peli también hay buenos y malos, quienes son cada uno de ellos, y que lo que se está viendo es también dramático, serio, y hacia el final todo comienza a ser demasiado serio... Pero eso sí, la escena que cierra la peícula consigue ser tremendamente emotiva, y esos animales que son sus autores nos cautivan y nos recuerdan que a pesar del bache en el último tercio, nosotros somos suyos, como lo hemos sido durante todo un trayecto lleno de vicios, excesos y mucho neón.



Así que, pijas contra macarras, yo creo que en vuestro enfrentamiento os dejo en tablas (tal vez un poco inclinado a los macarras, sin que sirva de precedente). Y a vosotros os recomiendo que las veáis y saquéis vuestras conclusiones, si queréis formar parte de "Makamat" o de "Hiroshima". Dos películas sobre dos microcosmos fascinantes y enfrentados, ambas defendidas por actuaciones de excepción, dirigidas con mano maestra, pero que no pueden evitar perder algo de fuerza hacia el final. No obstante, muy buen cine español que no merece ser olvidado.

viernes, 11 de febrero de 2011

...2010 in Review. The Music (Part 2)


Y seguimos, tras un largo y doloroso paréntesis, con el repaso de lo que dio de sí el 2010 musicalmente. Y ahora sí, hablemos de artistas que presentaron sus trabajos el año que dejamos hace algo más de un mes. Y por no respetar la convención, comencemos con...

2010 en Resumen. La Música. Parte 2: Mejores Artistas Solistas Masculinos

Aquí los tenemos, estos son los once hombres del 2010 que me cautivaron el pasado año. Y como en la variedad está el gusto nos encontramos algún artista patrio, tenemos música electrónica, experimental, indie, pop del de toda la vida, rap de ese en el que creía que no creía... Once joyas para el recuerdo en un año fecundo en calidad musical, y en el que, si hay que buscar un denominador común al grupo de hombres, ése es el riesgo extremo y la emoción que desprenden unos trabajos honestos y totalmente imprevisibles incluso en los trabajos más insospechados. Tras largas luchas internas, aquí tenemos el top ten con una mención de honor. ¡Disfrútenlos y escúchenlos!

Mención de Honor: Brandon Flowers, Flamingo. Porque sin ser un disco perfecto, creo que Brandon Flowers ha aportado algo en su carrera en solitario. Se le ha tachado de ególatra por este trabajo suyo prescindiendo del resto de The Killers, pero a mí su Flamingo me ha convencido más que sus discos con la banda de marras. El resultado final aparece envuelto por una fina melancolía muy agradable, su voz me parece que suena mejor que nunca, dotando a cada letra de sensibilidad. Y lo que siempre es positivo en quienes se independizan de sus raíces, se ve defender al artista cada tema con energía y compromiso nunca vistos. De este modo, Flowers nos regala un álbum pop pasteloso pero muy muy disfrutable, elegante, con clase y un tono que puede recordarnos a The Killers, pero ¿acaso no es lógico? No quería dejar el repaso del año sin reivindicar una iniciativa no muy bien acogida en general, de un artista que aún tiene mucho que decir. Esperemos que le dejen. Recomiendo el ya bastante escuchado Only the Young, Jilted Lovers & Broken Hearts o Was it Something that I Said?, además de este Crossfire, videoclip con famosa, que es una chorradilla que me encanta:



 Nº 10: Neil Young, Le Noise. ¿Cómo se aguanta más de cuarenta años haciendo música? Una buena opción,desde luego, es sonar en cada disco con la pasión de quienes empiezan, sin dejar de sorprendernos con un talento que ha ido madurando año tras año. Y eso es lo que hace Neil Young con cada trabajo, nos soprende con su valor, con sus ganas de experimentar con sus guitarras. Atrás quedaron los tiempos de Unknow Legend, este disco no es para nostálgicos. Profundamente eléctrico, así es como ha vuelto Neil Young en las ocho preciosidades que componen este nuevo álbum turbulento, lleno de contradicciones, de armónicas disonancias... Pero sin dejar de ser nunca profundamente íntimo. Un disco desnudo, voz y guitarra, pero lleno a rebosar de momentos inolvidables. Y como yo soy de esos nostálgicos del Unknow Legend, no puedo evitar recomendar su paréntesis acústico entre tanta electricidad: Love & War es inmensamente hermosa.


Nº 9: Iván Ferreiro, Picnic Extraterrestre. Querido Iván: Nunca me va a gustar tu voz, de hecho, siempre me ha pasado que cuando te oigo siento que me caes mal. Son neurosis mías, pero tu voz me pone muy nervioso. Y por eso, aunque se supone que tenías que gustarme, nunca lo has hecho. Pero algo ha pasado en este Picnic Extrarrestre. Tal vez, chascarrillo incluido, me hayas abducido de alguna manera, porque el caso es que tu voz sigue haciendo que quiera asesinar a gatitos por las calles para calmar mi ansiedad, y tus letras siguen teniendo ese punto pretenciosillo que me mosquea, porque a veces no dejan de ser sonrojantes de tan obvias. Pero me ha encantado encontrarme con otra cara de tu mala leche, tu sentido del humor renovado, y cómo dejas entrever canción a canción tu lado más honesto y personal, de pronto te siento más sincero que nunca, me soprendo cantando tus canciones, me río con tus letras (clímax absoluto en Relamida), me conmueve el rumbo que toman tus melodías (Puro nervio)... Este picnic ha sido una cita verdaderamente agradable, marciana y tal vez por eso muy humana. Ya estoy deseando que vuelvas a llamar.



Nº 8: Caribou, Swim. Pero para extraterrestre, el viaje que nos propone Daniel Victor Snaith, hombre multidisciplinar que se encuentra tras Caribou. Mucho más oscuro que su anterior Andorra, este Swim es una zambullida profunda a un mundo psicodélico y evocador, un viaje a través de la electrónica más cuidada que en el momento más inesperado nos sorprende con una canción cuyo sentimiento y delicadeza nos dejan tocados y absolutamente conmovidos para el resto de tan peligroso viaje (en mi caso, Found Out). Peligroso porque para quien no le guste la electrónica, ni siquiera auténticas delicatessen como ésta, saldrá queriéndose taladrar la cabeza, o tal vez piense que la musica de Caribou lo ha hecho mejor que cualquier perforadora. Y peligroso también porque la comunión con el prodigioso caos que tan perfectamente a ordenado nuestro músico matemático preferido puede ser tal que la emoción desborde. En mi caso, soy suyo desde la perfección de ese Odessa inicial, que se ha convertido para mí en uno de los himnos del 2010.



Nº 7 Eminem, Recovery. En una publicación se hacían eco de la siguiente pregunta: ¿cómo debería sonar un disco Eminem en la era post-Eminem? Complicada parecía la respuesta por la falta de un álbum del rapero a la altura de las circunstancias (siendo éstas el grandioso The Eminem Show) pero ésta por fin ha llegado a base de mucho humor sobre su propia persona,  grandes dosis de autocrítica (impagables sus citas a su anterior disco, Relapse), y sobre todo, no renunciar ni a uno solo de sus excesos: toda la teatralidad y melodramatismos que son ya marca registrada del cantante (no en vano es lo más cercano en divismos a una versión masculina de Barbra Streisand, incluyendo a la propia Yentl) se dan en esta obra de épicas proporciones. Álbum inmensamente largo pero que se escucha en un suspiro, gracias a la pasión intacta del artista, a esas mezclas inspiradas (No Love y el sorprendente tema final en el que se atreve con You Don´t Own Me), y a colaboraciones legendarias (al inolvidable dueto con Rihanna cabría añadir la más dinámica aparición de Pink). Pero es en el propio Eminem en quien encontramos su estrella y genio tras cada canción. Los momentazos son incontables, por nombrar algunos, Space Bound, On Fire, Cinderella Man, o ese espectacular single que anunciaba su vuelta y que puede que sea su mejor canción hasta la fecha: Not Afraid. 

Nº 6. Jónsi, Go. Y aquí, a las puertas de los cinco grandes, nos encontramos con otro que está casi recién estrenado en navegar en solitario tras el éxito de su banda Sigur Ros. Pero a éste le han ido mejor las cosas que al señor Flowers. Go ha sido aclamado casi por unanimidad. Y no es para menos, Jónsi sigue superándose a sí mismo sea solo o en compañía, consiguiendo siempre lo impensable: regalarnos sonidos absolutamente nuevos. Y este Go sigue con tan maravillosa tradición por la que le estamos profundamente agradecidos. Un disco que rebosa creatividad e imaginación, ganas de arriesgar y un infinito amor por la música y expresar sus emociones con ella. De nuevo sonidos épicos, profundamente enérgicos, otros con profunda carga emocional. Nos sorprende con el uso de una instrumentación apoteósica  que hace las delicias de todos los que lo oímos, que nos quedamos sobrecogidos por el poder del islandés. Doble puntuación por su contribución a Cómo entrenar a tu dragón con una canción inolvidable y adrenalítica que capta el espíritu de la genial película. Bravo Jónsi, un disco redondo. 


Nº 5. Bunbury, Las Consecuencias. Un amigo, con quien primero oí este disco en su plenitud (lo oímos dos veces seguidas), dijo a mitad del álbum "¿pero quién  ha dejado esta vez a Bunbury?", no sin cierto cachondeo. Pero si ya estábamos acostumbrados a su aridez y dureza en sus letras, nunca nos lo habíamos encontrado con este grado de pesimismo, con este afán casi autodestructivo. A mí siempre me chirría cuando un artista dice que el que acaba de grabar es su álbum más personal. "¿Pero eso no lo dijiste ya del anterior?" . En este caso sin embargo creo que el trabajo de Bunbury es a alma descubierta, totalmente vulnerable, desnudo, complementado por esa inclinación absoluta por lo acústico, como ha dicho él mismo, es un disco de cámara, muy sencillo en la forma, de mensajes muy contundentes, devastadores, de profundo arrepentimiento y fatalismo ante lo ya irreversible, como bien reflejaba su primer single, esa preciosa versión del Frente a Frente. Y consigue que todos nos identifiquemos. Pone sobre la mesa sus propios errores, y los hace de todos nosotros, recordándonos lo mucho que le debemos al amor. Un disco de una preciosidad extrema, de tiempo muy lento, de letras demoledoras, de un tono solitario, misterioso, crepuscular, triste, pero como el mismo canta: ¿por qué siempre conviene alegrar a la gente?Probablemente el mejor disco del aragonés. Grande Bunbury.

Nº 4: Sufjan Stevens, All Delighted People & The Age of ADZ. Cuando uno solo de cualquiera de los dos discos que sacó al mercado el pasado 2010 le hubieran sido más que suficientes para figurar en cualquier lista del año, Sufjan Stevens nos regala dos auténticas obras maestras a cada cual más adictiva y arriesgada. Porque eso es lo que destaca en las dos nuevas entregas de Stevens, si bien podría haber seguido los terrenos ya transitados en sus anteriores trabajos, que le hubieran garantizado un éxito seguro, este artista absoluto es un inconformista nato e insaciable, y se lanza en picado en All Delighted People a su particular homenaje a "The Sound of Silence" de los Garfunkel, para luego realizar un mortal sin red en The Age of ADZ, en el que lleva a cabo su propia película ochentera de ciencia ficción. Un CD que es como un cómic, una auténtica aventura que requiere de cien mil escuchas y todavía no se descubre en su plenitud. Canciones que pasan de los veinte minutos y que no les sobra ni un segundo, auténticas marcianadas irresistible y llenas de corazón, que nos han conquistado en su grandiosidad y delicadeza paralelas. Escuchar sus nuevas obras es como ir desenterrando un tesoro. Bienvenido sea el nuevo Stevens y su ópera futurista.

Nº 3. LCD Soundsystem, This is happening. James Murphy se ha superado a sí mismo, y crea su obra maestra. Y van... No en vano digo que éste ha sido una maravilla de año para los melómanos. Un disco rebelde y elegante a partes iguales. Murphy no renuncia a su idiosincrasia y firmaba un disco con canciones que no querían ser singles, ni grandes éxitos, pero que no pudieron evitarlo, eran demasiado poderosas, y resultaron una de las sensaciones del año (aunque no se oyeran mucho en nuestro país). Tampoco quería ponerse sensible o emocionar, pero le salió el tiro por la culata con esa conmovedora All I Want o cuando suplicaba  I Can Change. Auténtico fenómeno que resulta brillante en su concepción y resultado, nueve canciones que no son sino un mosaico de estados de ánimo tan contradictorios y tan cautivadores como su propio artista. De pronto el dance nos muestra su lado más sensible como el más rompedor e iconoclasta. Eso sí, su ironía y gamberrismo siguen a la orden del día. ¿Canciones que rompen pistas y encogen el corazón? Pongan This is Happening. No sé creerán lo que sucede.

Nº 2: Mark Ronson, Record Collection. Ojito con éste, dos días más e igual lo encontramos presidiendo la lista. No me canso de escucharlo, este disco es la adicción personalizada. Puede que sea algo muy personal, pero a mí me tiene enamorado, su frescura, su arrojo, su eclecticismo y anarquía musical... Es como estar en una máquina del tiempo que no para quieta. Es sesentero, setentero, ochentero, noventero, futurista, retro... Pero todo con una coherencia y solidez incontestables. Y soy incapaz de elegir mi canción favorita sin nombrar a medio disco. Algunos igual lo consideran un poco trampa, porque no es solista en el término estricto de la palabra, pero no nos engañemos, el único responsable de este absoluto prodigio es el genio de Mark Ronson. Él ha traido a la Pippette Rose Elinor Dougal que realiza su mejor contribución musical a la fecha en tres canciones de un delicioso aire retro años sesenta tan cool, él convoca a Amanda Warner para demostrarnos su poderío en electrónica en la genialísima Bang Bang Bang, y sobre todo, él ha resucitado a Boy George, a la leyenda de los ochenta para Somebody to Love Me, una canción que dice tanto del astro que nos conmueve y nos lanza a bailar a partes iguales. Él ha creado el disco más completo, un ejemplo de lo que hace la unión de los artistas acertados con la musica perfecta. Es un disco para mil generaciones que derrocha pasión y ritmo endiablados. Olviden al mediocre del Guetta, Ronson ha llegado, larga vida al rey.

Nº 1 Kanye West, My Beautiful Dark Twisted Fantasy. No podía ser de otra manera. El año le pertence. 2010 es de Kanye, él tiene el "Power". Lo tiene desde que oímos a Nicki Minaj recitar a Roal Dahl hasta que hace suyos a Bon Iver acompañados por una inspirada Alicia Keys. Cómo abarcar en unas líneas un disco inabarcable. Kanye, tras alguna que otra actuación de mal gusto en el pasado reciente (aunque nunca veré reivindicar Single Ladies sea del modo que sea como de mal gusto), se imponía a sí mismo un disco con las miras muy altas, cuyas pretensiones podrían haberle proporcionado un fracaso absoluto. Pero quien no arriesga no gana y he aquí la maravilla absoluta del año pasado: una celebración, una elegía, una ópera, un desengaño, un himno, una discusión, una amenza, una declaración de intenciones... Cada canción se vuelve icono, cada single resultaba mejor que el anterior hasta fraguar un disco perfecto. Para siempre persistirá esa reunión de innumerables y heterogéneos artistas ( Fergie, Rihanna, Elton John...) para cantar cómo es el mundo sin Michael Jackson en All of the Lights; así como esas palmas que respaldan a nuestro héroe mientras gritan "Power!" en la canción del mismo nombre ( I was the obamanation of Obama´s nation). Y por supuesto, una de las canciones que mejor describen e ilustran un desengaño amoroso: la inconmensurable Runaway, que da nombre también al portentoso y poético audiovisual de media hora que acompaña al CD y que recoge fragmentos de las cancones que lo acompañan Me dejo grandes momentos para vuestro descubrimiento, si aún no lo habéis escuchado. Es un disco que resume el ahora, que rebosa vida y buena, buenísima música.

Estas son mis elecciones. ¿Cuáles son las vuestras? ¿a qué hombres cantantes habéis escuchado durante el pasado año? ¿qué descubristeis? ¿qué pensáis de estos discos?

Próximamente... Las DAMAS.

viernes, 28 de enero de 2011

... Lisbeth Salander!


Me suena esta chica...
Pues sí mis queridos lectores, Rooney Mara, a quien a todos los que adoramos La Red Social conocemos como Erica Albright, la chica deseada de Mark Zuckerberg y que comparte con él la conversación inicial de la película, absolutamente perfecta  en su ritmo, ingenio, actuación y planificación; ella es ni más ni menos que la Lisbeth Salander hollywoodiense. Y para ello, la joven y prometedora actriz se ha sometido al cambio de look que presenta la foto de arriba. O esta de abajo...


...Que es increíblemente genial. Las fotos son ya de hace tiempo, e igual las habíais visto ya, pero como me siguen impresionando cada vez que las veo, me he dicho que bien merecían una entrada. Esta foto de los tatuajes es mi favorita de todo el reportaje, se le ve un cuerpo precioso y su actitud solo puede ser de Lisbeth Salander. Con un par de fotos, la creación estética del personaje me parece ya cercana a lo icónico. Y la señorita Mara está demostrando una gran versatilidad de registros... Vale, tal vez sea exagerado decir eso cuando aún ni siquiera se ha acabado de editar esta película, pero me cautivó en los pocos minutos que tenía en La Red Social, y estas fotos me seducen mucho (y Rooney Mara también). Lo cual hace que sea muy optimista para la nueva película de Fincher. ¿No os encanta cuando se produce el flechazo autor-actor y deciden ampliar su colaboración en más películas? A mí me gusta mucho que Fincher siga fijándose en esta chica.

                          

Con respecto a la película americana  de Los Hombres que no Amaban a las Mujeres, es posible que algunos de vosotros penséis con fastidio y escepticismo que "cómo no, por supuesto Hollywood tenía que hacer su versión del mega éxito". Espero que no seáis mucho los que lo penséis. Porque no sé qué opinión os merecen las películas suecas de la saga, yo he intentado ver la primera varias veces, y algún día lo conseguiré. Pero la pereza que me da es tan grande... Porque todo transmite copia, traslación (porque desde luego adaptación no es lo que parece) literal, condensada, fría y sin alma de la novela. Transmite todo menos inquietud artística,  ni intención de que el director capte el espíritu de la saga de Larson para hacerla suya y mostrarnos su visión... ¿Y de verdad esta clase de películas queréis, fans de la trilogía? ¿necesitáis ver tal cual lo que ya habéis leído para salir del cine, decir "está muy bien, prefiero el libro, pero está bien", y olvidaros de ella diez minutos más tarde? Que es lo que sucede con, por ejemplo, las películas de Harry Potter, que agradan a los puristas, que solo quieren el respeto más dócil e impersonal para las películas, ¿pero algún pottermaníaco sale prefiriendo las pelis a los libros del niño mago? ¿alguien que no haya leído los libros se siente atraído por Harry y compañía? ¿de verdad estas películas tienen valor sin depender de los libros?


Grandiosas Adaptaciones

A mi modo de ver, el problema está en la palabra anterior, adaptación. Para que una buena adaptación de una novela triunfe sin paliativos en el cine, el secreto no está en copiar sino en crear a partir de lo que existe, modificando si hace falta el original, pero siempre quedará el espíritu del mismo. Y así la obra perdura, y así apetece ver la película otra vez, y otra vez más. Y así nos encontramos con obras que gustan más o menos, pero lo que nadie les echa en cara es su falta de personalidad, el no quedarse en la palabra escrita. Son obras que complementan al original, le añaden más aristas, e incluso superan a la novela. Así Lo que el viento se llevó  le quitó una hija a Escarlata para no entorpecer la acción, y  le añadió épica e incidió en el melodrama. Danzad, Danzad, Malditos puso patas arriba la cronología de la historia y la decisión es muy moderna y efectiva, así como a pesar de las diferencias y todo su sadismo no olvidó en ningún momento la reflexión existencialista de la novela original, a la que superó con creces. Pasaje a la India consiguió plasmar de una forma sutil y tan elegante todas las ambigüedades y represiones sexuales de la protagonista que el resultado es estremecedor. El Almuerzo Desnudo, de la que todos pensaban que aclararía dudas de su críptico referente encontró en Cronenberg a la pareja ideal de Burroughs, y toda la película no hizo sino acentuar el misterio conspiranoico del original.  There Will Be Blood se inspira libremente en la novela de Upton Sinclair, pues Paul Thomas Anderson prefiere presentarnos al infernal creador del sueño americano y la historia de su peculiar país, acompañado de un ambiente tenebroso y perturbador gracias también a la labor de Johnny Greenwood en la banda sonora. El Club de la Lucha añade más orcuridad y destrucción y un espíritu más nihilista y apocalíptico si cabe que el que ya de por sí tiene la prosa de Chuck Palahniuk.

Fincher + Muerte = Combinación Ganadora

Y es ésta última la que nos remite al genio creador de quien hablamos en esta entrada: David Fincher, señor que tendrá tarde o temprano una entrada como se merece en este blog. Porque sí, Hollywood se aprovecha de todo lo que huele a éxito y demuestra una y otra vez que sus ideas están en peligro de extinción aunque la gente vaya en masa a ver remakes y secuelas... Pero es que quien se encarga de la versión de la primera parte de Millenium es la obsesiva y perfeccionista mente detrás de Seven y Zodiac. Un hombre que hasta su película más romántica, El curioso caso de Benjamin Button, no deja de ser una epopeya sobre la muerte. Es en definitiva el director al que hay que llamar si se quiere hablar de la psicología criminal, el que convierte una investigación criminal en una reflexión sobre lo que nos atrae y fascina de la muerte. Y Fincher ya ha manifestado que no es su intención hacer una saga, que va a modificar el final, es decir, que va a hacer suya la novela. Y para mí es motivo de la mayor de las alegrías, primero porque considero que una novela como Los Hombres que no Amaban a las Mujeres merece a alguien como Fincher, (a quien le confiaría mi vida), detrás de las cámaras; y segundo porque creo que la saga decae novela a novela, siendo la primera estupenda, así que me encanta que solo vaya a hacer una película, una obra cerrada y que además es una vuelta a sus historias oscuras. Ahora solo queda esperar con ansias el resultado, que llegará este mismo año. Por cierto, si alguien no lo sabe, Mikael Blomkvist será el mismísimo Daniel Craig. Aún no hay fotos, pero seguiremos informando...



martes, 25 de enero de 2011

... OSCAR NOMINATIONS!!!




Pues aquí las tienen, damas y caballeros. Las diez triunfadoras del día, hasta que el 27 de febrero se conviertan en nueve perdedoras y una sola ganadora. Pero no pensemos todavía en el quién ganará cuando aún no hemos analizado quiénes optan a la victoria. Sobre estas líneas se encuentran las diez finalistas a mejor película del año. Y debo decir que hacía tiempo que no veía una alineación de tanta calidad. Frente a temores de última hora que dejaban flojeando a candidatas como 127 horas, Winter´s Bone o The Kids Are All Right en favor de otras opciones como The Town, o sorpresas de última hora como Blue Valentine o El Escritor (que hubiera estado muy bien), al final las diez favoritas se han impuesto, componiendo un muy interesante mosaico del año, donde el éxito crítico de forma imprecedente y casi absoluta ha ido acompañado de una gran acogida de público. Pero no solo eso. Este año ha habido cabida para auténtico cine de autor, de animación, de ciencia ficción... y British. Qué bien (IRONÍA). No me malinterpreten, que de las diez nominadas uno intuya (pues me faltan cuatro por ver) que la" menos buena", pues en absoluto es peor, sea El Discurso del Rey, es señal de que estamos ante un gran año. Pero ironías de la vida, ésa misma es la favorita numérica. ¡Doce nominaciones! Una locura se mire por donde se mire. Locura nominar su fotografía, su montaje, su actriz secundaria, su rutinario guión, ¡su sonido!, su manipuladora y mil veces oída banda sonora, su inexistente director, su vestuario que no aporta nada... ¿Colin Firth? Adelante, estás magnífico. ¿Geofrey Rush? Muy bien. ¿La dirección artística? Hombre, es un poco ¡Mira qué papel de pared tan bonito! Pero se puede entender. Pero continuemos con el tema del director, uno de los mayores shocks de la tarde...


A Nolan no lo nominan ni en sueños (toma chascarrillo)
En efecto, en la foto cuentan cuatro de cinco: Aronofsky, un creador valiente, totalmente diferente a todo lo que se hace en Hollywood, un hombre contundente y comprometido con su arte, que este año por fin ha conseguido el reconocimiento que se merece con la a todas luces espectacular Cisne Negro (¡necesito verla ya!). Fincher, el hombre de las mil tomas, perfeccionista al límite, lo que le hace conseguir auténticas obras maestras . La Red Social es la última de ellas, y es prodigiosa. David O. Russell, director anárquico y polémico que llena a sus películas de su particular idiosincrasia, componiendo retratos de personajes únicos. Nominado por The Fighter. Y los hermanos Coen, surrealistas, nihilistas, grandes cineastas, perturbadores de los géneros cinematográficos, nos presentan su peculiar visión del western con Valor de Ley. ¿Recuerdan un grupo de directores más interesante nominado al Oscar el mismo año? "Sí, pero falta uno" dirán mis queridos lectores. De nuevo El Discurso del Rey pone la nota académica y convencional que en esta categoría en concreto tanto repelús me da. Porque seamos sinceros, fans del Discurso, la labor del director en este caso no es que sea muy encomiable o digna de mención ¿no creéis? Sobre todo existiendo este año Origen, donde la figura de Nolan, ese hombre que ha llevado la inteligencia a los blockbusters, que consigue hacer que el cine comercial pierda ese matiz peyorativo que le ha seguido en los últimos años, Christopher Nolan, una vez más, se queda sin su preciada primera nominación al Oscar al mejor director. Y a mí me da cierta risa, lo siento, no puedo evitarlo, pero me hace gracia imaginarme las reacciones furiosas de todo su ejército de fans ciegos que lo proclaman salvador del cine a cada estreno suyo, cuando sus películas distan mucho de ser perfectas, ni mucho menos tan originales como se las vende. Pero al César lo que es del César, esa nominación tenía que ser suya, él la merecía este año, Origen es su mejor película y su contribución al cine merece ser reconocida. Y además, qué precioso quinteto de auténticos creadores, de directores personales y únicos habríamos tenido. Pero no pudo ser. Por cierto, reclamar que la película que iba a ganar a mejor montaje... No está nominada. En efecto, Origen otra vez, probablemente la nominación que más se merecía y se queda en la estacada. La estructura de sueño dentro de sueño (dentro de sueño) no ha debido parecerles suficiente a los miembros de la Academia. Clama al cielo. Y de nuevo el discursito se encuentra por ahí. Pero, fans de Origen, no temáis, la película ha logrado ocho nominaciones, igualando en número (que no en relevancia) a las de La Red Social.

"¿Pero no estoy nominado?"
Hablando de la película perfecta de David Fincher. Celebro enormemente candidaturas difíciles de conseguir como su banda sonora, un prodigio retrovanguardista firmado por el líder de Nine Inch Nails, Trent Reznor, y por Atticus Ross. La banda sonora de la película es fundamental en el que el resultado de la película sea el que es, fija el ambiente de la película. Y por muchos premios que hubiera ganado, los académicos son terribles eligiendo a los compositores nominados, tremendamente elitistas, es muy raro ver una cara nueva nominada. ¡Enhorabuena! Así como a su candidatura en sonido (solo por la escena en la discoteca bien merece la victoria). Y por supuesto alegría ante las más cantadas pero no por ello menos merecidas a película, director, actor protagonista (sensacional Eisenberg), montaje y uno de los mejores guiones que jamás se han escrito en la historia del cine. Y en efecto, entre las felicitaciones no he nombrado a uno de los responsables (a mi modo de ver de los mayores responsables) de que La Red Social sea lo que es: Andrew Garfield. El nuevo Spiderman se ha quedado sin nominación. A primera vista parecía tener mucho en contra: joven y con una interpretación que no es de las que gritan a los cuatro vientos "¡quiero un premio!". Pero creo que todos lo considerábamos un fijo en la categoría desde que vimos su trabajo. y no es para menos: está espléndido, ha sido la mayor revelación de este año, su interpretación está llena de clase y profundidad, es el perfecto secundario. Sí, está bien, los cinco secundarios nominados son todos geniales, especial alegría por la inclusión de John Hawkes (Winter´s Bone), por lo inesperado y genial de su interpretación, pero el Eduardo Saverin de Andrew Garfield es probablemente la mejor creación de La Red Social y el mejor secundario del año. Y el joven Garfield se ha quedado con las ganas...

Mila cabreada, observa las nominaciones

Preciosos vestidos ignorados
...Como con las ganas se ha quedado Mila Kunis, quien parecía tener en principio más a su favor, porque ser joven en las categorías femeninas es un punto a favor (la explicación a esto solo es el puro machismo imperante en la Academia, y si no comparen edades entre hombres ganadores y mujeres). Es joven y sexy, por lo que dicen está genial en Cisne Negro, y encima su película está en la cresta de la ola gracias a su inesperadamente cálida recepción en taquilla, al tratarse de una película tan arriesgada y a contracorriente. No puedo defenderla tanto como quisiera porque aún no he visto su trabajo, pero es una pena que ni ella ni Barbara Hershey por la misma película hayan conseguido un hueco. Los académicos se han centrado en la al parecer histórica interpretación de su protagonista, Natalie Portman, y se han olvidado de un reparto de lo más ecléctico que ya reivindican en numerosas páginas. Se dice que Cisne Negro ha quedado tocada por recibir cinco nominaciones, muchas menos de las que se esperaban, pero yo creo que su sola presencia en categorías como película, director y montaje es todo un premio en sí mismo, y más viniendo de una asociación tan conservadora. Por mucho que fuera de las favoritas, yo no me he sentido seguro de ello hasta que no he visto su nombre entre las diez principales. La Academia no ha sido tan valiente como se esperaba con esta película, pero poco a poco...Supongo. Además, a pesar de sus escasas nominaciones, el hecho de que figure en las tres categorías antes mencionadas, que son en las que siempre se hacen hueco por costumbre las favoritas de la Academia, hace pensar que si volvieramos a las tradicionales cinco nominadas en vez de diez, Cisne Negro estaría presente, y eso es de celebrar. Como es de celebrar la presencia de uno de los directores de fotografía más talentosos y menos reconocidos del panorama cinematográfico actual: Mathew Libatique, por su trabajo en esta misma película. Libatique es el colaborador habitual en las películas del genio Aronofsky. Pero por muy radical que la peli sea, no se explica de ninguna manera su ausencia en vestuario, provocador, adecuado, icónico; como icónico es el maquillaje de las bailarinas de la película, que también se queda sin nominación, así como los decorados o el uso del sonido. Solo con ver el trailer se puede apreciar que merecería estas nominaciones. ¡Me muero por verla!


¿Decorados falsos como monedas de chocolate? ¡Nominados!
Ha habido ausencias que han dolido, sí, pero no lo habrían hecho tanto de no ser porque han dejado paso a auténticos abortos creativos como...¡Alicia en el País de las Maravillas! Con el Tim Burton en las horas más bajas que se le recuerdan, una de las peores películas que he visto este año y se ha hecho con tres nominaciones inmerecidas. Porque lo que ha hecho en esta película ha sido masacrar la novela de Carroll y despojarla de toda su creatividad, a base de decorados y vestidos que solo pueden calificarse de feos y cutres, y con unos efectos visuales que dejan absolutamente fríos. Pues esas tres nominaciones ha conseguido. Menos mal que no se han coronado eligiendo la partitura de Elfman, un refrito de sus anteriores colaboraciones con el director. Estas nominaciones quitan credibilidad a los premios y dan auténtica vergüenza. Porque no es porque sea  "raro", es porque ni la peli, ni sus vestidos o localizaciones tienen alma. Es un producto vacío, y es vergonzoso que haya conseguido nominaciones.


El Maravilloso Quinteto de Nominadas

Una vez soltado todo el veneno, hay que decir que entre las nominaciones hay también numerosos motivos para alegrarse, comenzando con la magistral selección de actrices nominadas. Las cinco de aquí arriba son las afortunadas. Me falta por ver a Natalie, que va a estar inigualabale, y a Michelle que tiene pinta de estar desgarradora en Blue Valentine. Michelle Williams merece una mención especial, pues tras su paso por Dawson Crece se ha caracterizado por su sabio criterio a la hora de participar en películas, todas ellas de marcado corte independiente y minoritarias.Está demostrando ser una actriz valiente y poseedora de una sensibilidad única para afrontar sus personajes. Su trabajo en Wendy & Lucy es memorable. Natalie Portman, hace historia en el papel de la bailarina protagonista de la peli de Aronofsky, es la favorita a batir.Ambas consiguen su segunda nominación, esta vez en principal tras una de reparto. Si alguien puede vencer a la Portman ésa es Annette Bening, a quien deberían haber premiado ya (Hilary Swank le roba los Oscars que se merece) y tal vez eso pese a los académicos. De un modo u otro está espléndida en The Kids are All Right en un trabajo muy sutil pero muy honesto y emocionante. La verdad de su Nic estremece a la platea. Y hablando de Nic... ¡NICOLE KIDMAN HA CONSEGUIDO SU TERCERA NOMINACIÓN! Pensé que nunca iba a poder escribir esto... Solo por eso ya merecen la pena las nominaciones. Por fin los académicos deciden perdonar ese pecado que debió cometer tras ganar el Oscar y que la obligó a permanecer al margen de los premios a pesar de interpretaciones sensacionales e inolvidables; y se lanzan a nominarla una tercera vez. Y eso que los fans hemos sufrido hasta el final, pues la película apenas ha sido vista en EE.UU. y podrían olvidarse de nominarla fácilmente. Afortunadamente no ha sido así, porque quienes ven esa actuación  conmovedora, agresiva, inesperadamente divertida y de una madurez que impresiona, no la olvidan, pues su Becca Corbett sacude el corazón a todo el que la ve. Y por último la quinta nominada es una de las revelaciones del año, Jennifer Lawrence, que está inmensa en Winter´s Bone, a pesar de que por ser un papel  estoico y de mucho subtexto ha sido menospreciada. Vean la película cuando se estrene, se disfruta mucho sufriendo. Y Lawrence está increíble.


Y para finalizar, cuatro sorpresas que me han hecho saltar del sofá (junto a la inclusión de Kidman entre las nominadas): Bardem, fuera chovinismos ridículos, realiza la mejor, más compleja y completa actuación de toda su carrera en Biutiful. La película hace aguas por todas partes, pero Javier Bardem es insumergible. Claro que contar con amigos como Julia Roberts, Sean Penn o Ben Affleck que promocionan tu trabajo allá donde van tampoco viene mal... Pero el hecho es que se merecía estar allí, aunque uno de los perjudicados ha sido Ryan Gosling, que seguro está increíble (y que a mí me guste más) en Blue Valentine. No obstante con Su Majestad Colin Firth y el freak multimillonario de Jesse Eisenberg poco tiene que hacer. Por otro lado el majestuoso y fascinante vestuario de Yo Soy el Amor, una de las mayores obras maestras del año, que merecía más suerte en las nominaciones, pero nadie se esperaba una sola de ellas al ser producción extranjera y ni siquiera respaldada por su país. La decisión de nominar su vestuario, sin duda el mejor con diferencia de todos los nominados, merece una ovación. Lástima que tampoco tenga mucho que hacer. Pero aprovecho para recomendar esta preciosidad de película a todo el que no la haya visto. No habéis visto nada igual. Incluso si no os gustara, es pura exquisitez visual (una nominación a fotografía o a la gran Tilda Swinton hubiera ido de perlas). Tercera sorpresa: Exit Through the Gift Shop, un documental irreverente y lleno de ingenio que cuestiona el mercantilismo en el mundo del arte y nos descubre a un creador, Banksy, que es un auténtico genio, así como a numerosos artistas callejeros que valen su peso en oro. Y que no os asuste la palabra documental para los poco amigos del género: es divertidísimo. Al ser tan diferente a lo que se espera de esta categoría no imaginábamos nominación, sobre todo dejando en la cuneta a pesos pesados como Waiting for Superman. Pero así ha sido. ¿La Academia se moderniza? Eso parece también debido a la cuarta agradable sorpresa: ¡Canino a mejor película extranjera! La película griega, marciana, macabra, infinitamente inteligente parábola sobre la educación y la comunicación familiar, a la que se ha descrito como un Haneke con sentido del humor, es un plato muy fuerte para el gusto habitual de la Academia, pero allí está. Y nos alegramos muchísimo.

En resumen, el marcador de nominaciones entre las diez ganadoras ha quedado así:

12 Nominaciones El Discurso del Rey.
10 Nominaciones Valor de Ley.
8 Nominaciones Origen y La Red Social.
7 Nominaciones The Fighter.
6 Nominaciones 127 Horas.
5 Nominaciones Cisne Negro y Toy Story 3 (por cierto enhorabuena al corto de esta última, ¡precioso!)
4 Nominaciones The Kids Are All Right y Winter´s Bone.

Mucha suerte para mis favoritas Cisne Negro y La Red Social, y el 27 de febrero tenemos una cita con Anne Hathaway y James Franco en el Kodak Theatre, donde nos espera una noche de vestidos, premios, de una ceremonia que esperemos sea genial, y con mucho, mucho cine.