lunes, 4 de abril de 2011

... Caravaggio. Dormición de la Virgen


Este cuadro causó un enorme escándalo y un fuerte rechazo en su época. Se debió a la presentación de la virgen totalmente abandonada en su muerte, con apariencia (como es habitual en los personajes religiosos de Caravaggio) de una mujer de la calle, parecía como si no se mostrara respeto a la grandeza de la virgen por mostrarla como una cualquiera. Fue muy criticado que se la presentara descalza, considerado también como vulgar, una falta de respeto a su figura, una negación a su pureza. Pero lo que conmocionó tanto fue que en todo el cuadro no hay una sola muestra de esperanza, de optimismo. Ante la dormición de la Virgen, a la que se le regala la más dulce de las muertes, un eterno descanso, la paz absoluta; todo a su alrededor es pesar y desamparo, son gestos trágicos envueltos en la eterna oscuridad del pintor italiano.

Y ahora, sin necesidad de conocer la historia del cuadro, sin apreciar el detalle de los pies descalzos ni el descuidado aspecto de la virgen como una provocación, hay algo que nos absorbe, que nos conmociona y nos llena de tristeza y fascinación. Y aún más: hay algo que nos perturba en el cuadro, que nos transmite una ambiente enrarecido, que nos provoca. Tal vez sea el rojo opresivo de la tela que cuelga arriba. Quizá nos desasosiegue el melodramático retorcerse de la mujer agachada en primer plano o las figuras de los apóstoles, con sus cabezas  agachadas proyectando las sombras que invaden el cuadro, sumergiéndose en la oscuridad que ellos mismos crean. O puede que sean las manos de la virgen, que parecen más tranquilas y en paz que nunca, felizmente abandonadas.

sábado, 2 de abril de 2011

... Palmarés del Festival de Málaga!


Escribo rápidamente para comunicaros que ya se ha otorgado el palmarés del Festival de cine de Málaga 2011. Y la necesidad que he sentido se debe a mi alegría porque Begoña Maestre, actriz tristemente menos conocida de lo que debería, y a la que reivindico desde ya su estupendo trabajo en la serie Motivos Personales y en la película indpendiente Un Año en la Luna, en la que estaba fantástica, ha ganado la Biznaga a la mejor actriz por su trabajo en Arriya (La Piedra), por otra parte una de las películas más galardonadas del festival.


La cinta, del director vasco Alberto Gorritiberea narra el enfrentamiento entre dos familias y desarrolla el tema del conflicto del individuo frente a la tradición. Aparte de la Biznaga a Begoña Maestre, se ha llevado los premios a la mejor música, la mejor fotografía y mejor vestuario. La película ha entusiasmado a muchos, que han echado de menos que se llevara el premio gordo, que ha ido a parar...




...A Cinco Metros Cuadrados, nueva película de Max Lemcke, quien ya tuvo una buenísima acogida con su primera película Casual Day. En su segundo trabajo al parecer aborda con especial dureza el tema de la industria inmobiliaria durante la crisis, creando por lo que dicen una película desasosegante y angustiosa que debe de acabar inclinándose hacia lo grotesco. Es el primer papel dramático de relevancia en la carrera de Fernando Tejero, y ha debdio de gustar, porque se ha hecho con el premio al mejor actor. La película también ha ganado la Biznaga al mejor actor secundario para Jorge Bosch y el premio al mejor guión. La crítica también la ha considerado la mejor película del festival. Veremos qué tal está...



Otra película que ha llamado la atención ha sido Catalunya Über Alles!, que suscitó diferencia de opiniones en su forma de reflejar un crítico mosaico sobre la sociedad catalana y el racismo en Barcelona. Hay  a quien le ha fascinado y hay quien dice que está plagada de tópicos y clichés. En un principio el reparto pinta interesante: Joel Joan, Jordi Dauder, Belén Fabra y la inigualable Vicky Peña, que ella sola vale el precio de mi entrada. Se ha hecho con el Premio Especial, con el Premio del Jurado Joven y con una mención especial para uno de sus actores, Babou Cham. 



Por otro lado, la película recién estrenada en nuestra cartelera ¿Para qué sirve un oso? ha ganado la Biznaga al mejor director y a la mejor secundaria para Geraldine Chaplin. La película ha sido tildada de panfleto ecologista barato en algunos sectores, pero por otro sin embargo ha recibido estupendas valoraciones por parte de la crítica, alabando la labor de sus intérpretes y el resultado final de la película. A mí no me llama para nada la atención, y menos después de la saturación de tráilers de la peli en el cine.
Última película para destacar y que parece de las más interesantes: Amigos, de Borja Mansó, que cuenta con un guión de Borja Cobeaga que ha sido muy celebrado por su combinación brillante del humor más inteligente con el humor negro, el políticamente incorrecto y el directamente gamberro. Cuenta la historia de tres amigos que participan en un juego que su amigo muerto le propone en el testamento, y quien lo gane de los tres se llevará la herencia. Al parecer la película se vio envuelta en polémica porque entre el blanco de sus dardos se encontraba el escándalo Farruquito, y también debe arremeter sin piedad con la telebasura y la fama a cualquier precio. En su reparto, que ha sido muy destacado figuran Diego Martín, Manuela Velasco y un Ernesto Alterio que al parecer sobresale por encima del resto, protagonizando los momentos más brillantes de la película, que se ha llevado el Premio del Público.

Sin embargo en general el Festival ha debido de ser altamente decepcionante en cuanto a calidad y hay algunos que lo consideran el peor de su historia, salvando únicamente a Arriya. Se ha criticado mucho que ha primado el famoseo y ver a caras bonitas y conocidas por encima del buen cine. Sin embargo, debo decir que menos la de ¿Para qué sirve un oso? el resto de películas que se han hecho con premios, y alguna que se ha ido de vacío me llaman mucho la atención. Y vale, el Festival de Málaga nunca ha sido Cannes o Venecia, ni siquiera San Sebastián, pero siempre presenta algunas de las mejores películas españolas del año, de las que después nadie se acuerda por no ser películas de renombre, pero cuya calidad es muy decente y limpia al cine patrio de muchos de los prejuicios que siempre se le atribuyen, aportando propuestas diferentes y más creativas que aquellas de las que estamos acostumbrados. Yo por el momento tengo muchas ganas de ver Arriya y me interesan mucho Amigos, Cinco metros cuadrados y Catalunya über alles! Ahora solo falta que se vayan estrenando. No olvidéis sus nombres. Pueden dar mucho de qué hablar.

viernes, 1 de abril de 2011

...DCFA 2010 Nominees!! Part II.

Continuamos con las nominaciones a mis premios a lo mejor del año cinematográfico. Esta vez, les toca el turno a los premios de interpretación. No os entretengo más, aquí los tenéis...

Mejor Reparto


Rabbit Hole: Sandra Oh, Tammy Blanchard, Diane Wiest, Miles Teller, Aaron Eckhart  y una monumental Nicole Kidman componen un estremecedor mosaico de formas de afrontar la pérdida complejo, sumamente inteligente, duro, dolorosamente divertido e irreversiblemente desgarrador.

Scott Pilgrim contra el Mundo: Michael Cera, Kieran Culkin, Allison Pill, Ellen Wong, Brandon Routh, Brie Larson, Chris Evans y un largo etcétera son el reflejo más fiel, enérgico, creíble y vital de una parte de la juventud actual que casi siempre es malinterpretada. Además están divertidísimos.

The Fighter: Wahlberg, Bale, Adams, Leo, McGee, O´Keefe... Unas interpretaciones tan profundamente humanas, tan intensas y complejas, llenas de luces y sombras que cuesta desprenderse de ellas y adentrarse en la película sin emocionarse con ellos.

La Red Social: Jesse Eisenberg, Andrew Garfield, Justin Timberlake, Rooney Mara, Armie Hammer (x2), Max Minghella, Rashida Jones, Brenda Song, el decano, todos los abogados, fiscales, mecanógrafos, el estudiante de Harvard número tres, el competidor en la regata número dos, las mesas, los ordenadores, las papeleras, los fenómenos atmosféricos... Todo aquel que dice una frase, respira ante la cámara o mira de reojo está PERFECTO.

Los Chicos Están Bien: Dos actrices poderosas, gloriosas, divertidísimas, con una química sobrenatural. Dos actores jóvenes que abordan sus papeles con inteligencia y grandes dosis de ingenio y capacidad de emoción. Y un Mark Ruffalo haciendo el papel de su carrera. Añádanle grandes momentos de los cinco compartiendo plano, de cenas y comidas llenas de risas y tensiones, de actores actuando juntos (lo cual es un gusto) compartiendo emociones y haciendo crecer a sus personajes. El resultado es esta brillante dramedia coral sustentada en su mayor parte en este repóker ganador.

Y me duele en el alma no haber encontrado sitio para repartos simplemente inmejorables como los de Another Year, Cisne Negro, Origen y Please Give (a pesar de que Oliver Platt me hace tener sentimientos encontrados hacia el conjunto, pesan mucho las interpretaciones maravillosas de sus actrices). Pero ésta debería ser una categoría de siete nominados, en los que sin duda estarían los espectaculares conjuntos actorales de La Vida en Tiempos de Guerra y Winter´s Bone.

Mejor Actor en un Papel Limitado



Brandon Routh en Scott Pilgrim contra el Mundo: Divertidísimo, el supervillano vegano está impagable en su sátira de las nuevas tendencias alimenticias y de paso hace burla de su condición de chico guapo sin dejar de serlo, lo que siempre viene bien. El mejor papel de Routh hasta la fecha.

Elli Wallach en Wall Street 2. El Dinero Nunca Duerme: Wallach compone en pocas escenas al padre que el personaje de LaBoeuf siempre hubiera querido tener: autoritario, sabio, alguien a quien admirar pero con mucha preocupación paternal hacia el joven protagonista. Su presencia es la encarnación de la nostalgia hacia mejores tiempos económicos, la decepción ante el momento actual.

Jackie Earle Haley en Shutter Island: Mueca inquietante, mirada turbadora: una sola escena le basta para meternos el miedo en el cuerpo y plantearnos mil dudas sobre nuestro protagonista y de lo que es capaz, 

Joaquín Garrido en Los Chicos Están Bien: Divertidísimo el "jardinero con alergias". Perfecto en su interacción con el personaje de Moore y mostrando cómicamente la confusión y extrañeza ante lo violento de la situación.

Douglas Urbanski en La Red Social: Protagonista de uno de los momentos más divertidos de 2010 es el vivo retrato de la administración y burocracia universitaria, de las viejas glorias descreídas del sistema educativo, despreciando a la juventud mimada y ególatra y profundamente indiferente ante ello.

Mejor Actriz en un Papel Limitado


Rooney Mara en La Red Social: Para conseguir la mejor conversación de la historia del cine eran necesarios tres elementos, y Mara cumple con su tercio de forma magistral, sublime.   Lanza sus frases exprimiendo cada coma, llegando a estar comprensiva, divertida, hiriente, sarcástica y ofendida a una intervención de distancia. Su frágil pero fascinante presencia, su mirada ágil, despierta, llena de inteligencia y sensibilidad... No solo enamora a Zuckerberg, todos los espectadores nos hemos agregado a ella. 

Charlotte Rampling en La Vida en Tiempos de Guerra: En una de las reflexiones más tristes sobre la sociedad actual, Rampling resulta descorazonadora en su composición de mujer-monstruo rechazada por su familia, afirmando que el enemigo está dentro de cada uno. El dolor en sus palabras es precioso y devastador.

Winona Ryder en Cisne Negro: La interpretación más intensa y aterradora de 2010, el odio y la frustración, el ansia de autodestrucción traspasan la mirada y los poros de la piel de los que la vemos, que quedamos sacudidos y seducidos por la fuerza de su Beth Macintyre y la agonía de ese cisne moribundo. Puntos extras por su componente autoparódico. Me refiero a la pasión y entrega de su "gran estrella venida a menos", no a ese indignado "¡¿me has robado?!". Mil gracias Aronofsky, por traérnosla de vuelta

María Paiato en Yo Soy El Amor: O ese grandioso descubrimiento que sin apenas proponérselo y solo a base de una honestidad indescriptible nos deja llorando a todos al final de la película con ese arranque de emoción tan sincero ante la decisión de su señora que le resulta tan natural como respirar. Es en su reacción donde percibimos la grandeza de lo que está ocurriendo, vemos todo el tiempo perdido de Emma, las oportunidades que ha malgastado y toda la vida que se abre ante ella.

Anne-Élisabeth Bossé en Les Amours Imaginaires: Rencor, despecho, rabia, resignación, mucha mala leche... Parecen estados de ánimo parecidos pero en Bossé vemos toda la gradación de emociones tras la ruptura y sus desternillantes confesiones a cámara, tan llenas de veneno e impotencia resultan de lo mejor de la película.

Mejor Actor Secundario


Mark Ruffalo en Los Chicos Están Bien: Simplemente grandioso, y parece que no hace nada. Uno puede llegar a pensar que uno de los papeles recurrentes de Ruffalo es el de colgao, y en parte acertaría, pero su Paul "el Donante" es mucho más que eso, es probablemente su creación más completa: juega la inmadurez, la simpleza y la transparencia del personaje para divertirnos, enternecernos, provocarnos y enfurecernos.

Andrew Garfield en La Red Social: Su interpretación del amigo traicionado y herido es simplemente magistral por su veracidad en ambos extremos: los detalles con los que dota a su personaje para crear su amistad y admiración hacia Mark y el desengaño, la rabia y la frustración ante la traición. De nuevo la manera de verbalizar el brillante texto de Sorkin es inmejorable. Su presencia y fuerza, su carisma nos permitían vislumbrar a una estrella poco antes de convertirse en Spider-Man.

Miles Teller en Rabbit Hole: O cómo encarnar a un adolescente sumido en el trauma y la propia inculpación sin caer en el histrionismo sentimentaloide ni en la vegetación interpretativa, simplemente abandonándose a la emoción pura. Abre nuevas madrigueras a la salida del dolor por la muerte y hace crecer la interpretación de Kidman a la vez que la suya sigue brillando.

Christian Bale en The Fighter: Triunfa como showman arrollador y acaparador de flashes, como adicto incorregible e inconscientemente egoísta, como niña de los ojos de su madre, como estrella de medio pelo desengañada que se autoengaña, como frágil víctima de las circunstancias, como hermano preocupado, como hermano irresponsable... El Dicky Ecklund de Christian Bale es explosivo, pero su verdadera naturaleza está bajo su piel, y Bale nos la sirve con sutil contundencia.

John Hawkes en Winter´s Bone: Consigue infundirnos en cada escena y sin necesidad de hablar temor y confianza, peligro y protección. Su composición es fascinante, impredecible, siempre sorprendente y manteniéndonos en tensión, misterioso y enigmático. Su dureza transmite ternura, su rabia y odio nos sugieren peligro pero parecen tendernos una mano ante tanta hostilidad. Su relación con Ree, sin necesitar de grandes parlamentos, es de las más veraces del año. 

Cinco grandes interpretaciones que se quedaron a las puertas...


Pierce Brosnan en El Escritor
Justin Timberlake en La Red Social
Jeremy Renner en The Town
Dylan Snyder Riley en La Vida en Tiempos de Guerra
Vincent Cassel en Cisne Negro

Mejor Actriz Secundaria

                          

Barbara Hershey en Cisne Negro: Inconmensurable. Hace suya la referencialidad evidente de su papel, bordeando la línea del exceso y saltándosela cuando la trama lo demanda con una brillantez escalofriante. Pero lo maravilloso de todo es que Hershey entra sin miedo en el terreno de lo grotesco, en el grand guignol pero hace que en todo momento lo que prevalezca sea la humanidad del personaje, la emoción, el dolor que siente Erica dentro: la locura de su Erica tiene en Nina su principio y su fin. Le esconderá el pomo de la puerta, pero llorará extasiada de orgullo viéndola bailar. Su presencia es en todo momento escalofriante y angustiosa, que oprime e incomoda al espectador. Pero de pronto, atisbos de compasión ante la madre frustrada y abnegada que lo dejó todo por la hija. Es un placer verla actuar. Gracias Aronofsky por traérnosla de vuelta (II).

Olivia Williams en El Escritor: En todo momento inescrutable y misteriosa, dándole al enigma de su presonaje un punto sexy irresistible. Imprime a su personaje un cinismo y un ingenio, una energía que la hacen doblemente atractiva, capturando para sí la esencia de la manipulación y la frialdad calculadora.  Williams nos hipnotiza a los de fuera como hace con McGregor dentro de la pantalla: por sus acciones, su lengua viperina, su actitud rebelde y su insolente inteligencia desconfiamos de ella, pero por las mismas razones no podemos dejar de mirarla y de acercarnos a ella.

Mila Kunis en Cisne Negro: Debería haber cambiado el "en" por Mila Kunis "es el" Cisne Negro. Su capacidad constante de tentarnos, su sensualidad, su oscuridad... Y desgraciadamente su interpretación puede pasar desapercibida por lo "Cisne Negro", entendida por esa aparente despreocupación, cuando cada reacción, cada gesto, cada mirada  o comentario tiene la precisión, el rigor y la maestría de quien lleva años ensayándolo, pero la magia de la frescura y la espontaneidad. Su Lily es genuina, inquietante, turbadora y la provocación personificada. Es imposible no dejarse arrastrar. Y baila de maravilla.

Jacki Weaver en Animal Kingdom: Compone un personaje inolvidable al que es imposible dejar de mirar.Lo que Weaver consigue en esta película es crear a un auténtico monstruo, una villana de las que no se olvidan, estremeciéndonos con la  afectada normalidad de sus maneras. Esa dulzura tan macabra, esas miradas diabólicas y enloquecidas, y sobre todo su manera de hablar, de pronunciar esas joyas inolvidables con sádico encanto. Ella es a quien hay que temer. Es espectacular la autoridad que puede imponer pidiendo un beso a su hijo. 

Amy Adams en The Fighter: Le da al personaje de "novia de..." una fuerza torrencial y arrasadora gracias al poder de una mirada mágica que nos cuenta el pasado turbulento de su Charlene. Y no solo dimensiona el personaje de "novia de..", sino que le da frescura y mucho carácter a su faceta de "novia comprensiva", estando al lado de Micky, pero sin consentir que se deje eclipsar. Sin abandonar su dureza, nos muestra poco a poco cada herida, cada grieta que ha mellado su armadura, y nosotros estamos con ella en la propia lucha de Charlene consigo misma. Sus escenas con Wahlberg y su momento en el porche con Bale son simplemente preciosas, y sus enfrentamientos con las mujeres de la familia son uno de los mayores placeres de la película. Esas contestaciones llenas de mala leche son una gozada.


Cinco maravillas a las que poco les faltó...

                          
Diane Wiest en Rabbit Hole
Keira Knightley en Nunca me Abandones
Melissa Leo en The Fighter
Dale Dickey en Winter´s Bone
Marion Cotillard en Origen




Mejor Actor Principal



Ryan Gosling en Blue Valentine: La combinación que hace Gosling del romanticismo impulsivo, dulce, persistente irresistible de los inicios, con la decepción, los complejos y las dudas e inseguridades del presente es alquímica. Establece un diálogo coherente entre el Dean del principio y el del final. Nos hace creer en la magia del amor para después destrozarnos y sumirnos en la amargura.  Mención especial por su constante versatilidad, por el riesgo y el compromiso con el que aborda a sus personajes y por cómo mira a Michelle Williams. Es un monstruo.

Mark Wahlberg en The Fighter: Cada golpe que recibe nos duele el doble a los espectadores por la estoicidad con la que los encaja, ya sea el golpe en forma de puñetazo al estómago o de rechazo por parte de su familia. Y su actuación es simplemente preciosa: sus miradas de orgullo hacia su hermano, la obediencia ciega hacia su madre, el amor adolescente e inocente hacia Charlene. Es precioso ver como se hace un hueco entre tantos tiburones sin renunciar a su corazón y su ternura. Encarna a un hombre en conflicto con todos los que le rodean sin en ningún momento perder la perspectiva de su personaje, no intelctualiza sus tormentos, se limita a sentirlos.

Ben Stiller en Greenberg: Su Roger Greenberg es cruel, es hostil y tóxico, arrogante, malintencionado... Y sin en ningún momento optar por justificar ni suavizar a su personaje, vemos poco a poco que no deja de ser un hombre perdido, inseguro, una herida viviente, alguien extremadamente vulnerable que se siente un fracasado y que vive en un pasado mejor, amargado por las propias expectativas sobre sí mismo. Ben Stiller nunca ha estado tan increíble, tan real,  dotando a su personaje de tal cantidad de matices... Y lo que llena de vida a su personaje es ver cómo cambia cuando se relaciona con el resto de personajes, cómo cuando está con Greta Gerwig o Rhys Ifans, Greenberg es otro.

James Franco en 127 Horas: James Franco llena a su personaje de vitalidad, de locura y deseo absoluto por la vida, por exprimirla al máximo. Abarca un amplio registro de emociones y sentimientos brillando en todos y volcando su carisma en el personaje para enriquecerlo siempre sin que en ningún momento el primero devore al segundo. Triunfa al regurgir en el espectador el lado tan sexy que tiene la rebeldía y la libertad, así como en hacer creíble la vertiente más espiritual de la película. Fantástico en su humor delirante, en su espíritu acelerado y en su conmovedora deseperación.

Jesse Eisenberg en La Red Social: Inigualable retrato de la soledad de un adolescente en un mundo dominado por las interacciones sociales. Su amargura, su desprecio a la sociedad que le rodea, su ambición, su odio y su rencor solo es comparable a su inseguridad, su necesidad de ser aceptado y su ansia por formar parte de algo. Lo primero Eisenberg lo escupe como si fuera veneno, lo mastica como a una presa, recitando sus líneas con tal convicción que no sabemos, entre actor y guionista, quién le ha hecho el favor a quién. De lo segundo se ha impregnado Eisenberg, con una profesionalidad que asusta, yace en cada uno de sus gestos y miradas, en cada frase, y nos captura con ello a todos.

Los cinco brillantes trabajos que completarían el top ten de 2010 serían...


Javier Bardem en Biutiful
Stephen Dorff en Somewhere
Aaron Eckhart en Rabbit Hole
Leonardo DiCaprio en Shutter Island
Unax Ugalde en Bon Appétit

Mejor Actriz Principal



Nicole Kidman en Rabbit Hole: Los que nos enamoramos de Nicole Kidman tenemos mucha suerte. Porque para disfrutar de ella no tenemos que esperar al  clímax de la película o a la escena clave en la que nos ponga los pelos de punta. Tenemos toda la película para asistir boquiabiertos a una nueva transformación por parte de la australiana, transformación que será valiente, comprometida y hechizante.  Tengo miedo de resultar excesivamente cursi (y lo digo después de haber utilizado la palabra "hechizante", así que preparaos), pero la Kidman ya no solo es el paradigma de la actriz por su riesgo y versatilidad, también lo es porque en todo momento ella no es más que el continente a través del que viven sus personajes. Los personajes de Nicole tienen alma. Y esta Becca es uno de sus mejores ejemplos. Vive por sí misma, a través de una actriz que afronta este personaje con una madurez conmovedora, con seriedad y entrega, y a la que dota de veracidad, emoción, amargura, sentido del humor y mucho dolor latente del que lucha librarse.

Michelle Williams en Blue Valentine: Conmovedora en sus dudas constantes entre lo que cree que se espera de ella, lo que desea vivir y lo que acaba viviendo. Y entre todo esto llega Dean, sacude su mundo y ella intenta reaccionar como puede. Gracias a una interpretación fascinante, el espectador es el único testigo de que ella intenta resistirse, pero su corazón siempre acaba venciendo a la voluntad con sus promesas de sueños cumplidos. Si en Dean se ve un cambio, en Cindy la atracción irremisible hacia su hombre persiste en uno y otro tiempo fílmico pero los matices han cambiado, la magia inconsciente del comienzo da paso a la estupefacción más aterradora. Mención especial por su constante versatilidad, por el riesgo y el compromiso con el que aborda a sus personajes y por cómo mira a Ryan Gosling.

Juliette Binoche en Copia Certificada: Y de nuevo otra actriz que no se pone límites, que no conoce reto que no ha probado, se convierte en musa de nuevo autor y nos regala la que probablemente sea su interpretación más completa. Está impresionante, su actuación en Copia Certificada es belleza, es una oda a la interpretación, a la transformación en el personaje. Consigue en una tarde encarnar todas las etapas de la relación de pareja. Pasa de juguetona y burbujeante a temperamental, de ahí a sumisa, a decepcionada, enamorada, serena... Ella es la síntesis de la mujer, y es imposible no enamorarse de ella. Increíbles sus fascinantes primeros planos y su conversación con la camarera en italiano, que da comienzo al juego del que se quedará prendada. No hay nada que se le resista y en esta película vuela más lejos que nunca.

Emma Stone en Rumores y Mentiras: Damas y caballeros, ha nacido una estrella absoluta. Emma Stone canta, baila, ríe, se pone seria (pero sin nunca tomarse demasiado en serio), bromea, eclipsa a todo aquel que se le pone por delante, se nos mete en el bolsillo a todos uno a uno, armada con una mirada pícara, con su voz cazallera, pero sobre todo con una pasión inigualable y disfrutando de cada momento, haciendo que el espectador lo pase pipa con ella. Y todo lo hace bien, y cuandose trata de hacer reír, no se pone límites: es un festival de caras y chascarrillos, pero lo mejor de todo es que todos son armónicos y están donde deben estar.Durante toda la película ella es maestra de ceremonias y estrella principal de este show-homenaje a las comedias de John Hughes, y nosotros solo rogamos que no nos deje, que siga hablando, que haga algo más. Y ella lo hace, promete mucho, pero da el doble. Y nos hipnotiza con su desbordante encanto e ingenio sin nunca saturarnos, sin pasarse de lista ni caer en la autoconsciencia, sino simplemente empleando sus armas de comediante, que son las mejores que ha visto el cine en mucho tiempo, y un Pocket Full of Sunshine.

Natalie Portman en Cisne Negro: Con su entrega física, su transformación psicólogica, su encarnación de la niña que no puede permitirse ser mujer, de la artista que debe desprenderse de sí misma, su plasmación de los temores sexuales, de su histeria reprimida, su retrato de la obsesión enfermiza desde lo físico a lo mental, pasando por lo emocional, con su brillantez en todos los registros que demanda este delirante cuento de terror: grand guignol, drama elevado, musical clásico, intimismo de autor, terror sobrenatural y toques de parodia, con todo esto Natalie ha alcanzado la grandeza, ha creado a un icono, ha colocado a Nina Sayers en la categoría de las grandes mujeres, perdón, de los grandes personajes de la historia del cine.

Y este ha sido un año extraordinario para las actrices, tanto que las finalistas que nombro a continuación habrían sido nominadas con facilidad en años menos cargados de tanta actuación memorable. Me duele muchísimo verlas relegadas a finalistas, pero aquí las tenéis, cinco trabajos excepcionales:


Greta Gerwig en Greenberg
Jeon-hie Yun en Poesía
Tilda Swinton en Yo Soy el Amor
Annette Bening en Los Chicos Están Bien
Jennifer Lawrence en Winter´s Bone

Y eso es todo, mis queridos lectores, nos vemos pronto (espero) con las nominaciones a guiones, dirección y película. Mientras tanto, ¿qué os parecen las de actuación? ¿a quién he olvidado? ¿a quién os hubiera gustado ver nombrado? ¿cuáles son vuestras preferencias en los premios de interpretación? ¿quién debe ganar? ?quién ganará?¡Hagan sus apuestas!

lunes, 21 de marzo de 2011

...DCFA 2010 Nominees!! Part I.



¡Ya están aquí! Los Deivith Coast Film Awards del 2010 dan su pistoletazo de salida. Los premios van a constar de cuatro partes: la primera, la que aquí nos ocupa, os presentará los nominados en las categorías técnicas, las visuales y de sonido. La segunda parte se encargará de anunciar los nominados en los premios interpretativos y en la tercera parte conoceréis los finalistas en las categorías de guiones, los cinco directores nominados y finalmente las mejores películas del año. Por último en una cuarta parte daré una serie de premios especiales.

Antes de comenzar, añadiré que este ha sido un año maravilloso para el cine, con numerosas grandes películas y muchas películas-acontecimiento,aquellas que luego adoraremos o nos dejarán fríos, pero cuya existencia hace del cine algo emocionante, excitante, irresistible. Así, no podíamos esperar por ver la película sobre los sueños en la que ciudades se doblan sobre sí mismas, el fin de la trilogía animada más legendaria del cine, la película de Facebook, la peli sobre un hombre encerrado en una caja, el documental sobre el graffitero que nadie sabe quién es en realidad, Cher y Christina estrenan peli juntas, se estrena película sobre un chico que estuvo cinco días atascado en una montaña luchando contra una roca, Álex de la Iglesia hace una peli sobre payasos sangrientos que gana premios en Venecia, polémicas ante la dicotomía Polanski genio-Polanski persona, ¿por qué Natalie Portman baila, grita, llora, se masturba, se enrolla y pelea con Mila Kunis, tiene los ojos rojos y se saca una pluma de la espalda en el trailer de Cisne Negro? ¿Qué pasa en Blue Valentine para que le den la calificación más alta por edades debido a su contenido sexual? ¡Yo no me lo pierdo! Y así fue, obviamente no todas estas películas han conocido un triunfo arrasador en taquilla, ni todas son grandes películas; pero este año se ha dado algo sorprendente, y aunque haya sido de forma aún discreta, por algo hay que empezar: mientras que la fórmula de secuela, de remake, la última peli sobre el enésimo superhéroe Marvel, o las tres cosas a la vez empezaba a mostrar síntomas de agotamiento, los nuevos autores tomaban el relevo y vivían en sus carnes triunfos críticos y de público, gracias en parte a su promoción, pero sin duda ha sido también recompensa a su pasión y a un trabajo extraordinario. Así podemos decir que este año ha sido uno en el que el cine ha estado en nuestras vidas más presente de lo habitual, al menos para quienes lo adoramos. Incluso películas más minoritarias se convertían en fenómenos a pequeña escala, y las nuevas de Kiarostami, Weerasethakul, Changdong, Beauvois, ahora Ruiz o en nuestro país Villaronga y su cosecha de Goyas y demás premios con su Pan Negro, o nuevos descubrimientos como Yo Soy el Amor, de Guadagnino eran citas ineludibles para cinéfilos que mediante el boca-oreja han garantizado a las cintas una trayectoria en cartelera mucho más larga de la que podía esperarse en un principio. Y eso ha hecho de este año en sí mismo un acontecimiento cinematográfico apasionante. 

Única pega: los reproches tienen nombres propios, tales como Rabbit Hole, Blue Valentine, Somewhere, Les Amours Imaginaires, Another Year, Please Give, L´Ilusioniste... Y otras más que me dejo en el tintero que a día de hoy siguen sin tener fecha de estreno en cines de nuestro país. A ellas habría que añadir la saturación de estrenos de renombre en las últimas semanas y otros que llegan con retraso, en vez de una mejor distribuidora. Una auténtica vergüenza la distribución en salas de cine de un país que quiere suprimir las descargas por Internet.  No me alargo más, solo como siempre rogaros que vayáis mucho al cine, que veáis mucho cine del bueno y que os animéis a decirme cuáles han sido vuestras películas este año, a cuáles habríais nominado en estas categorías, cuáles creéis que faltan, con cuáles estáis de acuerdo.Y sin más dilación... 

Nominados a los DFCA. Parte I. Categorías Técnicas.

Mejor Dirección Artística


Cisne Negro: Vanguardistas decorados teatrales,  claustrofóbicos y tenebrosos interiores domésticos, espejos por todos los rincones que resaltan la idea del doble y la escisión de la personalidad.  A ello le añadimos lo bien que capta la dirección de arte el espíritu de los personajes (la habitación de Nina) y de la película en sí (puro grand guignol).


El Escritor: De nuevo la claustrofobia pero mediante el vacío, el desnudo, el espacio diáfano y el frío minimalismo. Puntos extra por la incorporación al diseño de las nuevas tendencias artísticas y tecnologías.


Origen: Estilo japonés, figurativismo del siglo XX, estructuras paradójicas, influencias de Magritte y urbanismo parisino. El subconsciente de nuestros héroes sin duda tiene clase.


Yo Soy El Amor: El poder de los Recchi queda sentenciado desde el primer fotograma ante la aparición en escena de la imponente mansión familiar.  Acorde con ello, largos pasillos, interminables escalinatas, sugerentes cuadros y mobiliario decadente que crea un universo propio: el que en apariencia es hermoso hasta donde faltan las palabras pero que a la vez pretende convertir a nuestra protagonista en un elemento más de la colección. Las localizaciones milanesas resaltan la belleza y la frialdad de la ciudad a partes iguales.

Shutter Island: Uno de los elementos estrella de la película de Scorsese es la implicación del diseño de los interiores en el terror de la historia tomando inspiraciones de las antiguas películas expresionistas del género. La capilla, el pesadillesco salón donde Di Caprio recuerda a su mujer, el laberíntico pabellon de los internos más peligrosos... Evocadores espacios que no se despegan de nuestra retina.

Y dos finalistas...
La habitación de hotel más hermosa y de ensueño que el cine ha concebido nunca en Habitación en Roma. Los modernos, punks y creativos espacios de Scott Pilgrim contra el Mundo.

Mejor Vestuario


The Runaways: Porque capta a la perfección el espíritu de las rock stars malditas de los 70-80, atormentadas y excesivas e incontestablemente icónicas. Los homenajes a Bowie sin duda suman puntos

Cisne Negro: Por la inteligencia de los diseños de Amy Westcott, en el que el enfrentamiento del negro pasional, tentador y peligroso contra el blanco puro y el rosa ingenuo es patente durante todo el metraje y de la forma más literal, en los vestidos, que por otra parte son preciosos. Y desde luego los impresionantes e indescriptibles diseños de Rodarte para las escenas de ballet son clásicos instantáneos desde que aparecen en pantalla

Les Amours Imaginaires:  por asentar las bases del estilo retro-cool sin resultar gratuito, sino definiendo a unos personajes que son auténticos estetas, empeñados en amar a si ideal de belleza absoluta, pretendiendo al ser correspondidos, acercarse a ella.Una auténtica preciosidad.

Yo Soy el Amor: De nuevo los fastos, la opulencia de la clase alta milanesa, sin dejar de resultar decadente. Estilo aristocrático, imposible quitarle el ojo de encima.

Misterios de Lisboa: Del exótico folletín luso a la corte de la Francia del XIX, vistiendo a huérfanos, nobles, religiosos y aventureros con trajes marcados por el espíritu novelesco y teatral.

Y dos finalistas...


El diseño de vestuario adaptado magistralmente a los protagonistas de Valor de Ley y el estilo y elegancia contemporánea de los personajes de Origen.

Mejor Maquillaje


The Runaways: Captura una época, un estilo, un modo de vida, se lanza por lo teatral y su protagonista se pinta el rayo de Bowie en la cara. Solo con lo último la nominación quedaba garantizada.

Cisne Negro: Por si las secuelas de los interminables ensayos de ballet, las transformaciones físicas, las pieles arrancadas o las múltiples lesiones y mutilaciones no fueran necesarias, crean el maquillaje que define a toda la película, el del Cisne Negro, para garantizarse su plaza.

Splice: La frase promocional de la película decía "Conoce a Dren". ¿Ya la has conocido? ¿Sabes que detrás de eso hay un ser humano? Entonces sabes qué hace nominada.

Camino a la libertad: El reflejo de la sed, del hambre, del calor, del frío, de largas caminatas, inflamaciones, infecciones, picores... Todo ello de la forma más cruda nos garantizan un precioso viaje de vuelta al hogar.

Las Vidas Posibles de Mr. Nobody: Aunque la película resultara a todas luces fallida, el envejecimiento de Jared Leto es impactante, así como el diseño físico de los humanos del futuro.

Mejor Fotografía

La Red Social: La luz ocre del crepúsculo que baña Harvard resulta amenazante y propicia para la creación del "monstruo" de Zuckerberg, germen de la historia de una traición de dimensiones shakespearianas, y con la grandeza de los grandes clásicos es fotografiada, resultando en sus encuadres la película más elegante del año, pero sin renunciar en un momento a la modernidad. La iluminación en discotecas, despachos, en asépticas oficinas queda tan minuciosamente controlada que la película es una delicia visual en cada plano. Le da a la película el espíritu monumental que requiere la historia que define una época.

Tío Boonmee que Recuerda sus Vidas Pasadas: La elección lumínica de Weerasethakul para cada uno de los fragmentos que compone su película resulta en todo momento fascinante, coherente y evocadora: la naturaleza nunca ha parecido tan viva y misteriosa, el aire parece verse, "nuestros ojos están abiertos, pero no estamos viendo nada", las apariciones fantasmales y las sombras proyectadas son un sentido y profundo homenaje al cine como vidas anteriores.

Cisne Negro: La fotografía de Libatique sumerge literalmente a la protagonista en las tinieblas. Nina flotando en la oscuridad es una visión inolvidable, repleta de significado. El formato panorámico le da un épico clasicismo, la cámara en mano una rabiosa y visceral modernidad.El caos de verdes y rojos de la discoteca, repetidos en la delirante representación final. La película entera es un espectáculo aterrador de perturbadora belleza, de una perfección rebosante de monstruosidad y poesía.

Yo Soy el Amor: Trabajo evocador, sugestivo, profundamente sensorial y sensual que despierta en la protagonista y el espectador el deseo hacia los placeres terrenales y mediante su luz idealizada el amor a lo que el mundo nos ofrece.  Por otra parte el encuadre es siempre imponente y sobrecogedor, tan colosal en su intensidad como la fuerza de los sentimientos y pasiones de los protagonistas.

Somewhere: El precioso cuento de hadas de la Coppola entre un hombre aislado rescatado por su hija queda capturado con la cámara de Savides envolviendo todo el relato de una atmósfera de ensueño, con la fugaz belleza del momento efímero, la nostalgia de lo que se está acabando mientras está pasando, de lo que queda impregnada toda la película y que captura al espectador.

Y cuatro finalistas...


La espectaculares imágenes de Origen, la adaptación contemporánea de los cánones del western en un pueblo toscano en El Americano, el tenebrismo de Shutter Island y la creatividad in extremis de iluminar Buried.

Mejores Efectos Visuales

                            

Tío Boonmee que recuerda sus vidas pasadas: Por ese nostálgico viaje al cine fantástico de serie B tradicional mediante el uso de las técnicas más artesanales y a la vez resultando sobrenaturales, inexplicables. La creación de las apariciones del pasado, el episodio de la princesa y el pez gato, el tío Boonmee en la cueva. La técnica al servicio de la imaginación pura, para crear la historia de fantasía por antonomasia de este 2010. 

Origen: París doblada sobre sí misma. Una pelea en un pasillo de hotel flotante. Las explosiones en la nieve. El diseño apocalíptico del limbo. Y todavía seguimos boquiabiertos.

Cisne Negro: De nuego técnicas tradicionales que dan unos resultados simplemente espectaculares. Los reflejos rebeldes en los espejos, los cuadros que cobran vida, salvajes lesiones, piernas que ceden, cuellos que se alargan, pieles que se escaman... Y la coda de Odile. Nunca se ha visto nada igual.

Scott Pilgrim contra el Mundo: Zambullida hasta el núcleo de un auténtico videojuego recreativo de los ochenta, con animación pixelada inclusive. Una auténtica delicia estética que nos devuelve las mejores batallas, del Street Fighter y compañía. 

Monsters: Gareth Edwards se vale en su ópera prima de sus propios efectos para inspirar la aparición del amor de la forma más inaudita, y por el camino nos asusta con trucos de la vieja escuela al estilo Parque Jurásico que funcionan como la primera vez.

Y dos finalistas...

                       

Los Winklevosses. Nuevo prodigio de la técnica al servicio de la historia traído por Fincher y vehículo de lucimiento para Armie Hammer en La Red Social. La psicodelia y el delirio, la marciana belleza del neón de Enter the Void.

Mejor Montaje


Cisne Negro: Juegos de espejos, confusión entre lo que se ve y lo que se intuye, la película queda construida en una obsesiva espiral de autodestrucción en busqueda de la creación artística, avanzando irremisiblemente hacia un final apoteósico. Mención especial el montaje en los números de baile, tan perturbadores como el resto de la película, pero sin renunciar al clasicismo de los mejores números musicales, con la cámara moviéndose como una bailarina más.

La Red Social: Lo tenían difícil: darle ritmo a una película sobre querellas a un informático. Sin embargo, la película es un prodigio de la narrativa, no solo por el ágil y frenético ritmo de sus dos horas, sino en el rotundo triunfo que La Red Social supone en lo que es elemental a la hora de hacer una película: cómo contar bien una historia. La alternancia de los dos procesos judiciales, el diálogo a dos tiempos, pasado y presente, el perfecto timing cómico, esos enérgicos plano/contra plano...  Y por supuesto, la regata de remo, momentazo de 2010.

Buried: Rodrigo Cortés crea más vida en pocos metros de caja  que muchos cineastas en toda su carrera. La planificación responde a la agitación y situación de urgencia del protagonista sin nunca caer en el exceso, resultando extrañamente transgresora por su sutileza.

Origen: Viaja a los albores del cine, extrae de Griffith la idea del montaje en paralelo y el salvamento en el último minuto, vuelve al futuro, lo lleva al mundo del subconsciente y multiplica el invento de Griffith por cuatro niveles de realidad, sin crear confusión en el espectador en un solo momento y logrando que todo encaje de forma perfecta. El resultado son cuarenta minutos que hacen historia. Puntos extra por el uso que le dan a los ralentís y la cámara lenta, además de esa habitación sin gravedad simplemente impresionante.

Exit Through the Gift Shop: Es la labor de montaje, la estructuración de este documental genuino y único en su especie la que consigue darnos la que probablemente sea la película más divertida y mordaz del año. Mérito especial por conseguir con su planificación revolucionar el mundo del documental, y mostrando que con menos didáctica y más mala leche se aprende igual o mejor.

Y tres finalistas...

                           

La forma de intercalar soportes audiovisuales según sea grabación del documental de la HBO, la intimidad del hogar de los protagonistas o en los combates en el ring en The Fighter. Blue Valentine combina pasado con presente, dos partes que no pueden ser más diferentes dialogan entre sí y provocan una reacción demoledora en la platea. Esa escena de la boda... Los ritmos frenéticos y la pasión puesta en los duelos de Scott Pilgrim contra el Mundo.

Mejor Sonido


Cisne Negro: tijeras cortando uñas, huesos crujiendo, alas batiendo, gritos, cantos de cisne... 

Tío Boonmee que recuerda sus vidas pasadas: mecer de hojas, árboles, animales, toda la naturaleza cobrando vida, "hablando".

127 Horas: caída, golpe, chocar, tirar, empujar, gritar. El cuhillo, la roca. El cuchillo, el brazo. La piel, la carne, el músculo, el hueso, el nervio.

Enredados: lanzando el pelo. Los combates. El agua saliendo de la presa. Maximus relinchando. La sonorización de los números musicales.

La Red Social: Fincher vuelve a epatarnos en una sola escena. Interior de discoteca. Mark y Sean hablan de las modelos de Victoria Secret y de hacerse millonarios a los veinte. La música ensordecedora. El espectador está dentro de la discoteca con ellos, oye la conversación como se escucha dentro de un lugar así, pero no nos perdemos una coma.

Y cuatro finalistas...



Los sonidos de la mente psicotrópica y del más allá en Enter the Void. La odisea de Toy Story 3. La instrumentación, los bailes, las canciones de Burlesque. El envolvente universo sonoro de Origen.

Mejor Banda Sonora Original

Ante tal variedad de bandas sonoras y su inmensa calidad, soy de la opinión de que debería seguir haciéndose como años atrás y clasificar las bandas sonoras en tres categorías: original, adaptada y de canciones. Allá vamos con el primer grupo:

                            

Cómo enterenar a tu dragón: Captura el espíritu aventurero y lo llena de emoción, acompañando con suma ternura y delicadeza el florecimiento de tan conmovedora amistad. Preciosa en las escenas de vuelo.

Misterios de Lisboa: Arriagada dota a las apasionantes historias de Ruiz de grandiosidad y de una intensidad acorde con los encuentros y desencuentros de los personajes, resultando gloriosamente desmedido, teatral, operístico.

El Escritor: El particular homenaje a Herrman  por parte del genio Desplat es una composición que resulta circular, en espiral, que da vueltas sobre sí misma como toda buena conspiración paranoica y asfixiante, como la de la joya de Polanski.

La Red Social: Reznor y Ross ponen música al aislamiento, a la soledad, a la vida de toda una sociedad que se relaciona por Internet mediante una composición única, valiéndose de sonidos retro vanguardistas, anticlimáticos, perturbadores, profundamente innovadores.

Origen: El músico que mejor sabe resucitar, Hans Zimmer, se supera a sí mismo y dota a la película de Nolan de toda su épica y monumentalidad, dándole una trascendencia inesperada, y mediante variaciones subliminales de Je ne regrette rien, nos sumerge al mundo del sueño y del subconsciente.

Mejor Banda Sonora Adaptada


True Grit: Burwell acierta de pleno decantándose por  himnos tradicionales americanos para capturar la esencia pura y todo el clasicismo del Lejano Oeste.

Yo Soy el Amor: John Adams recurre a trabajos previos suyos cuyo carácter sinfónico, con la grandiosidad de una ópera le dan a la película el tono epopéyico y apoteósico que se merece, que va anunciando la llegada de la metamorfosis de Emma hasta la conmoción de su clímax final. Imposible no derramar la lágrima ante la perfecta conjunción música/interpretación/imagen.

Cisne Negro: Mansell y Tchaikovsky. No haría falta decir más. Lo que el primero hace con la obra más famosa del segundo deja corta la palabra adaptación: la reinventa, la revoluciona. El resultado es estremecedor, le da al Lago de los Cisnes una intensidad sin precedentes, un terror y una belleza antológicos que junto a las imágenes levantan la más perfecta de las pesadillas: Nina, Lily, Erica, Thomas, Beth... todos está viviendo su peculiar Lago de los Cisnes.  Sus temas originales, en concreto los utilizados en la noche con Lily y la víspera del estreno son estremecedores.

Habitación en Roma: Los sonidos de Jocelyn Pook, sus tangos, sus coros, así como las composiciones de Russian Red son el marco perfecto de hedonismo, sensualidad y profundo romanticismo para el apasionado encuentro entre Alba y Natasha.

Shutter Island: Mahler y Penderecki. Estos dos nombres han creado para Shutter Island una música atmosférica, tensa y enervante, que lleva la locura de los residentes de la isla a las últimas consecuencias mediante sus disonancias, resultando la combinación aterradora, un viaje musical tremendamente inspirado a las profundidades de una psique enajenada.

Mejor Banda Sonora de Canciones


Bon Appétit:La inteligentísima selección de canciones indies que incluye a Radio Dept. y a Sigur Ros crea esa nostalgia, ese sentimiento agridulce y melancólico que acompañan y que resumen y capturan la magia de la historia de Hanna y Daniel. 

Somewhere: La Coppola vuelve a demostrar que es un auténtico genio en lo que a dotar á sus películas de la sonoridad perfecta y aquí se decanta por el pop lánguido y la canción italiana, valiéndose de Gwen Stefani, The Strokes, Sting, Foo Fighters, Sebastian Tellier, Bryan Ferry o el mismísimo Elvis Presley versionado por un miembro del personal del Chateau en un momento mágico, como el conjunto de esta preciosidad.

Scott Pilgrim: Beck y los Sex Bob-omb crean un conjunto de canciones originales de espíritu  trash y garage rock que definen el sentir de la banda protagonista: rebelde, inconformista, incendiaria,machaca ex-novios.

Les Amours Imaginaires: Dolan se vale de canciones atmosféricas para reflejar las frustraciones de su pareja protagonista y su particular lucha por lograr lo inalcanzable. El uso de Pass this On o de Keep the Streets Empty for Me contribuyen a lograr dos secuencias de un lirismo arrebatador.

Winter´s Bone: La nana que abre la película es una declaración de intenciones y la presentación idónea para la galería de personajes que pueblan la historia. El country y las canciones folk usadas no son solo preciosas sino que definen la atmósfera y el tonode la película.

Mejor Canción



" You Haven´t Seen the Last of Me" de Burlesque. Grandiosa, rockera, intensa: la diva ha vuelto por la puerta grande.

"Loving Strangers" de Habitación en Roma. El romanticismo en su estado más puro. La canción perfecta para le película, nacieron la una para la otra.

"Sitcks and Stones" de Cómo entrenar a tu Dragón. La música de Jonsi hace volar a Desdentado más alto todavía con esta canción de sabor folk y espíritu aventurero y optimista.

"Kick Ass" de Kick Ass. Nadie como Mika para encarnar el espíritu, los sueños y el desenfreno juvenil sin caer en lo almibarado, sino componiendo un tema único para una peli de acción.

"Life During Wartime" de La Vida en Tiempos de Guerra. Se podía intuir, pero había que caer: el sutilísimo y trágico sentido del humor de Solodnz encaja como un guante con el de Devendra Banhart, en esta preciosa elegía.